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jueves, 31 de mayo de 2012

Siniestras Cajas de Ahorros



Los niños antiguos, quiero decir los de las generaciones infantiles anteriores a las tres o cuatro últimas, identificarían sin dudar un instante, a uno de los pocos personajes históricos, el Cid Campeador (siglo XI) incansable luchador contra el moro, como un hombre capaz de engañar  astutamente a dos banqueros de su ciudad (Burgos). Porque, en efecto, garantizó el pago de un préstamo hecho por los banqueros, para organizar una mesnada y pagar la soldada de sus guerreros, entregándoles un cofre cuidadosamente cerrado, lleno de arena y piedras  recogidas a orillas del Río Arlanzón, asegurando que eran las joyas preciadas de su familia.

Si alguien duda del episodio, sepa que el cofre del Cid se halla colgado en una pared de la catedral de Burgos. Nadie se explica qué puede hacer tal recipiente en un lugar como aquel. Pero allí está. Y a menos que sea una superchería , a las que tan dados eran las gentes del XVII en cuestión de reliquias, para evitar dudas, bajo el cofre se muestra un letrero de la época, de tamaño regular, donde bien claro dice ser aquel, el " Cofre de el Cid"

Tras el engaño cidiano, las cosas sucedieron siempre al revés y si bien el caso del banquero veneciano Shylock, como saben los lectores de Shakespeare, sea un caso extremo, pues este sujeto estuvo a punto de cobrar una deuda pactada con el inconsciente cliente, si éste no devolvía los dineros prestados con los intereses en el plazo convenido, mediante una libra de carne obtenida  por el banquero "in situ" del cuerpo serrano del prestatario.

Sin llegar a tales demasías sangrientas, las actuales Cajas de Ahorros de España, otrora instituciones benéficas, están acreditándose hoy como siniestras sociedades, desalmadas e implacables. Por ejemplo, expulsan de las casas a los inquilinos porque, perdidos sus trabajos, no pueden pagar los préstamos recibidos para comprarlas en su día, y les obligan a seguir abonando los intereses de tales préstamos, ya que la valoración de las viviendas había sido hecha por las propias Cajas, las cuales  fijaron un precio dos o tres veces superior a real.. Una abominación.

No contentas con estas prácticas, en la linea Shylock, las Cajas han inventado unos "productos" llamados "preferentes" para atraer a viudas, jubilados y otras criaturas dueñas de unos magros ahorros, prometiéndoles un final de su vida plácido y feliz, disfrutando de rentabilidades superiores a 7%. Cuando las condiciones del mercado financiero han cambiado a causa de la actual debacle, las Cajas señalan a sus clientes quejosos de no recibir lo prometido, las claúsulas propias al caso, pertenecientes a los contratos firmados por ellos mismos, en virtud de las cuales recibirían el capital confiado, una vez estrenado el próximo milenio, es decir, el tercero.

Vistas así las cosas, parece que el asunto de la libra, sobre todo si es obtenida en cómodos plazos y de lugares diferentes del palmito de los clientes, no es una solución tan mala, como las que brindan la femetidas Cajas.

martes, 29 de mayo de 2012

¡Sinvergüenzas!


Durante el convulso siglo XIX español, los ingleses supieron aprovechar las distracciones de las autoridades españolas encargadas  de velar por el cumplimiento del Tratado de Utrech, si es que había alguna, para empujar las garitas de sus centinelas, cada vez un poco más en el istmo que une el Peñón de Gibraltar a la Península, de manera que los vecinos de La Línea veían preocupados año tras año, con mayor nitidez  a los ingleses, apreciando al final de la mini-expansión británica, incluso los detalles de sus vistosos y elegantes uniformes.

Si entonces nuestros diplomáticos hubieran acusado sin ambages, en el Ministerio de AA.EE. británico, lisa y llanamente, de cuatreros y ladrones, a todos los responsables de St. James, más de un monóculo hubiera caído de su cuenca, por la natural elevación de las cejas de sus propietarios, dolidos ante tan oprobiosas acusaciones.

Pero nuestros diplomáticos no se movieron, porque les daba vergüenza ir por ahí haciendo reclamaciones, y menos en inglés, y los británicos agotaron, con la flema que les caracteriza, sus posibilidades de expansión terrestre, llegando al límite de su "lebensraum".

Entonces volvieron su vista hacia el mar, y en el inefable Moratinos, el señor de los mofletes Ministro de AA.EE. del femetido estadista Zapatero, hallaron su aliado natural e incluso le explicaron sus planes que el pardillo diplomático aceptó encantado, dando una especie de saltitos, como vimos en los documentales de la TV, en aquella terraza  a la que le llevaron los "llanitos"  antes de obsequiarle con un aguachirle que llaman té, para comprar la voluntad del sedicente diplomático.

Tales planes, ya iniciados durante estos calamitosas días, incluían la declaración unilateral de las aguas territoriales de la Colonia. Una milla y media por aquí, tres millas por acá y diez millas por acullá, triplicándose de esta guisa la superficie del Peñón. La creación de incidentes, uno tras otro, con la Guardia Civil del Mar sirviéndonos de las patrulleras de la  British Navy con lo cual nos vengamos una vez más de la Armada Invencible, cosa que nos da mucho gusto, y echamos de sus caladeros tradicionales a los pescadores de La Línea, para que se vayan acostumbrando. Finalmente, sirviéndonos de los adelantos de la industria de la construcción y de la ingeniería civil, ganamos con facilidad terreno al mar para ampliar los negocios delictivos que ocupan el tiempo de los réprobos habitantes del Peñón a quienes el insólito Moratinos concedió el estatus de terceros interlocutores en el contencioso gibraltareño.¡Sinvergüenzas!   

lunes, 28 de mayo de 2012

Quiero un título académico

Universidad de Salamaca -fachada-

Una de las más conocidas historietas sobre los discursos electorales y sus promesas, es la del candidato que ofreció a sus oyentes en cierta villa, la construcción de un puente. Una voz surgida de la multitud apuntó con cierta timidez, tanteando el asunto: "pero si aquí no tenemos río..." y el candidato, ya enardecido exclamó "¡pues traemos también el río!"

Durante los últimos veinte años, los candidatos a las sucesivas elecciones municipales y regionales de España, han debido prometer muchos "puentes" y muchos "ríos", porque de otra forma no se explica cómo en tan breve plazo se haya duplicado el número de universidades española, pasando de 35 a 70, teniendo en cuenta además que la creación del primer conjunto de centros docentes superiores se prolongó casi 800 años.

Todo indica que los políticos se limitaron a prometer durante sus campañas electorales, la construcción de centros superiores de enseñanza a la vuelta de cada esquina, como organismos expendedores de títulos para los retoños de sus oyentes, sin tener una idea muy cabal del papel de la Universidad en la sociedad actual.

Llegados los duros tiempos de los recortes presupuestarios y de los sacrificios, muchas miradas se han dirigido a la parcela de la enseñanza superior constituida por tantas universidades públicas inoperantes, irrelevantes, y desconocidas unos pocos kilómetros más allá de sus campus, financiadas a duras penas por las Comunidades Autónomas, es decir por la gente común.

La calidad humana de los claustros (procedentes en su mayor parte de las "canteras" locales) de estas nuevas universidades, quedaría definida, en mi opinión, a través de la respuesta que dio recientemente uno de los nuevos rectores a los que abogan por la supresión de unas cuantas perfectamente prescindibles: "¡decir que sobran universidades es antisocial!"

¿Qué concepto tendrá el Magnífico Rector de la Universidad? ¿que es semejante a una guardería o una biblioteca pública?       

domingo, 27 de mayo de 2012

Los hunos y los hotros



Leí por primera vez algo sobre la fractura de la sociedad española entre ellos y nosotos, los hunos y los hotros (Unamuno dixit), los tirios y los troyanos, los blancos y los negros, los carlistas y los liberales, los rojos y los azules, los progres y los fachas, etc en una entrevista hecha hace años al Dr Marañón, quien puso fecha al inicio de la escisión (1808) cuando el Ejército Imperial de Napoleón nos invadió, constituyéndose al mismo tiempo en ocupante y portador de nuevas ideas que chocaban frontalmente con las emanadas, salvo excepciones, de los caletres nacionales. 

Desde entonces hemos caminado por la Historia, de ruina en ruina, divididos en mantenedores de las dos alternativas, hasta llegar a las manos en cuatro guerras civiles, al margen de un sinnúmero de enfrentamientos coloniales librados, para no ser menos que nadie, o por el prurito de imitar a las grandes potencias europeas que los habían puesto de moda.

En los últimos tiempos ha tenido lugar un recrudecimiento de las reacciones automáticas de los denominados progresistas, cuando una idea ajena difiere de la propia y quien la mantiene es denostado, sin más argumentos, con el epíteto de facha o fascista.

No suele decirse, pero tan común aberración dialéctica tienen también sus antecedentes históricos en el pecado original de Franco y el franquismo, constituido por su alianza, más o menos sincera y ocasional, con las potencias fascistas de la época, esto es con dos de las tres emanaciones virulentas y destructivas del socialismo del siglo XX, el nacionalsocialismo alemán y el socialismo fascista italiano.

Y aunque han pasado muchos años, los productos de la agitación y de la propaganda del socialismo marxista  (el tercero en discordia) han prevalecido desde su acuñación, a causa de la enorme pereza mental de nuestros pensadores políticos de la izquierda, siempre un tanto flojos, y nada originales, la verdad sea dicha. 


sábado, 26 de mayo de 2012

Silbidos en el Estadio


Las izquierdas asilvestradas y cimarronas acogidas a las denominaciones de origen vasca y catalana,  como las que ayer pretendieron mostrar su repulsa a España desde las gradas de un estadio madrileño, están alentadas y son directamente inducidas por dirigentes de partidos radicales separatistas, tales como las coaliciones vascas Bildu y Amaiur o el partido Esquerra Republicana, el cual, contra todo pronóstico, siempre se ha mostrado inmune a la influencia secular civilizadora mediterránea.

No todo el mundo tiene las cualidades requeridas para vociferar estentóreamente, dirigiéndose a sus víctimas desde el anonimato, conscientes de su impunidad al sentirse arropados por la multitud que forman varios miles de sujetos, de aquí que sea preciso señalar cómo  hasta cierto punto las multitudes aulladoras ayer en el estadio madrileño, son élites que destacan de las masas normales y un tanto gregarias del pueblo común. No conviene confundirlas.  

A cualquier sociólogo le hubiera encantado entrevistar a unas cuantas docenas de estos especímenes, para reunir datos empíricos  suficientes que le permitieran exponer hipótesis, y nada digamos extenderse en teorías. Podría incluso señalar una tipología de las alteraciones básicas presentes en las mentalidades aberrantes de los inductores directos de tales energúmenos.

Incluso quizás fuera posible trazar el perfil psiquiátrico a grandes rasgos de los inductores indirectos, bien de los  tontos de remate como Patxi López o Erkoreka o tontos intermitentes u ocasionales como el pretendido creador de una nueva Nación Europea, "Catalonia is not Spain", Artur Mas, actualmente inmerso en una triste fase mendicante.

viernes, 25 de mayo de 2012

Crónicas parlamentarias

Diputados nacionalistas haciendo monerias

En el Congreso de los Diputados, Sus Señorías solamente pueden expresarse en la lengua común y oficial para todo el territorio nacional.

No obstante, tanto  desde la tribuna de oradores, como desde el propio escaño, algún diputado catalán, en especial de ER (Esquerra Republicana) ha querido adornar su biografía política rompiendo la norma,  dirigiéndose a la docta asamblea en el idioma vernáculo  propio, sin conseguir hacerse oír, a causa de los continuos y violentos golpes de mazo, dados en su mesa, por el Presidente del Congreso, al tiempo que éste advertía de la transgresión reglamentaria  flagrante y descarada, en curso de realización en aquel momento por su juguetona Señoría.

El intento de sacar los pies del tiesto y llevar a cabo alguna que otra salida de tono, es propia de Sus Señorías separatistas, y a veces también del grupo minoritario de izquierda, antimonárquico y antiparlamentario, que se expresan mediante pequeños carteles individuales muy reivindicativos o son portadores de camisetas con llamativos eslóganes, exhibidos con toda seriedad, como cualquier adolescente con cuentas pendientes que saldar.

Por su parte el taciturno grupo independiente vasco Amaiur, poco dicharachero y sonriente, se muestra silencioso, ajeno a su entorno, salvo cuando dan rienda suelta, a través de su portavoz, a sus interpelaciones en favor de sus sanguinarios presos "políticos", o de cualquier aspecto de su Euskalerría sojuzgada bajo el poder central.

Un diputado nacionalista inauguró ayer una nueva modalidad de  expresión parlamentaria corporal inédita en los anales parlamentarios españoles,  haciendo monadas subido al pedestal de uno de los leones de bronce, guardianes de la entrada principal del Congreso, mientras agitaba la bandera del Club de Fútbol de Bilbao 

Este diputado mostraba su alegría seguramente por el recibimiento del que serían objeto esta noche los representantes de la Casa real por parte de los morroskos vascos y los mossos catalanes en un campo de fútbol, si bien ignoraba lo que les espera: docenas de  altavoces y el estruendo del Himno Nacional lanzado al aire con una potencia sonora de 100.000 vatios.      

jueves, 24 de mayo de 2012

Irritantes políticos

Doña Esperanza Aguirre poniendo los puntos sobre las íes

La mediocridad y sinsubstancia de nuestros políticos, autodenominados vocacionales, suelen ponerse de manifiesto cuando necesitarían que la lógica  y el sentido común se apoderaran de sus espíritus al exponer su opinión a la prensa en cuestiones fundamentales como el separatismo.

Los pacientes lectores de los periódicos, suelen enfrentarse frecuentemente con estas estruendosas falta de lógica y ausencia de sentido común de sus políticos, y el desaliento se extiende entre sus filas (las de los lectores).

La opinión de doña Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, abogando por el cierre de un campo de fútbol madrileño, cuyo público procedente de Cataluña y del País Vasco está confabulado para ofender a la Nación española en dos de sus símbolos, el Himno Nacional y la persona del Príncipe de Asturias que mañana viernes presidirá el acontecimiento deportivo en cuestión (Final de la Copa del Rey), ha despertado la irritación de los políticos, cuyo argumento básico al oponerse a las palabras de doña Esperanza es aducir  "la libertad de expresión" del público, que tiene derecho, algunos lo han calificado de inalienable, para manifestarse.

La cerrilidad, tantas veces demostrada, de los políticos nacionalistas, les ha llevado en esta ocasión, a equiparar la expresión hablada o escrita de una discrepancia de criterio, con los pitidos, gritos, rugidos o insultos procedentes de ciento cincuenta mil gargantas de los aficionados..

A los demás políticos, en el poder o en la oposición, les intimida el hecho de adoptar una postura independiente frente a la marea separatista. Están en la ambigüedad, en el ten con ten y el miedo a mostrar su desacuerdo, en definitiva, en la indignidad. Si creen que con esta postura van a ganar el aprecio de semejante separatismo brutal, se equivocan, como vienen haciéndolo  durante los últimos treinta años. 

A los políticos, si quieren seguir disfrutando de sus prebendas muy superiores a las de los nobles del Antiguo Régimen, debemos exigirles, como mínimo, firmeza de convicciones e inteligencia. De otra forma ¿para qué los queremos? 


martes, 22 de mayo de 2012

Resistiremos



Cuando el anterior Presidente del Gobierno mariposeaba en los escenarios políticos nacional e internacional, haciendo afirmaciones peregrinas, nunca despertó la hostilidad, y menos la ira de nadie, hacia el  País que representaba.

Si acaso, el Ministro de AA.EE., señor Moratinos, tan falto de perspicacia el hombre, sufrió algún desaire, sin consecuencias, de los hermanos Castro, o del tigre del desierto libio, Gadafi, más tarde combatido por la Ministra socialista del ramo bélico.

Nuestra reciente pérdida de peso específico en el concierto de las naciones, originada por ciertas dificultades económicas y una ausencia momentánea de "cash", parecen haber dado el pistoletazo de partida a determinados sujetos, dispuestos por algún oscuro imperativo genético, a la dentellada ocasional al pasar.

Desde el Vicepresidente de la OCDE, hasta el primer Ministro gibraltareño, pasando por el populismo sudaca y el distanciamiento, de raíz tonto-ideológica del nuevo Presidente socialista francés, quien jamás, nunca, nunca, puede estar seguro, lucirá en las reuniones del Elíseo parisino, el Toisón de oro de la Monarquía Española, sin contar con la poco gloriosa actitud de ese magma opositor, la mejor representación del cainismo carpetovetónico, todos ellos han querido hundir los incisivos en nuestras carnes.

Pero en situaciones más graves nos hemos visto queridos míos, y siempre hemos conseguido salir del atolladero. Una de ellas fue, por ejemplo, el cierre de todos los pasos fronterizos a cal y canto, por parte de Francia en 1946, pensado para condenarnos a la inanición y caquexia por avitaminosis crónica. Entonces el Mundo nos dio, literalmente la espalda. Todo aquello pasó afortunadamente, y aquí estamos ahora como si tal cosa no hubiera ocurrido. Eso sí, un poco artríticos ya.      

lunes, 21 de mayo de 2012

Don Baltasar y el Emperador


Después de haber sido protagonista absoluto  de la Historia Europea durante varios años, Napoleón una vez vencido por las potencias continentales europeas y la británica, fue confinado en Elba y nombrado Señor de la Isla, para que recuperara la paz del espíritu, meditara detenidamente sobre su vida y dedicara el tiempo a escribir sus memorias, tal como había prometido al despedirse de los granaderos de la Vieja Guardia en Fontainebleau.

Pero Bonaparte no pudo aguantar muchos meses inactivo en su encierro y decidió dedicarse de nuevo a su auténtica vocación: llevar a los jóvenes franceses al matadero, para seguir verificando sus teorías táctico-estratégicas. Y así acabó derrotado en Watterloo, tres meses después de abandonar Elba. Por su mala cabeza. 

Napoleón fue un hombre inquieto, víctima de su propia leyenda y no se percató, al embarcar para Francia desde Elba, que había llegado al punto de inflexión de su trayectoria, a partir del cual todo iba a ir cuesta abajo.

Salvando las distancias entre los dos personajes, el ex-Juez Garzón es también, al igual que Napoleón, un hombre inquieto, con un ego inmenso, necesitado de la notoriedad pública y del aplauso de sus incondicionales, como del aire para respirar. Y así trata de hallarlo en Europa, América o en la Antártida si es menester.

Pero al igual que el Corso, don Baltasar ignora haber llegado en su carrera a un punto de inflexión, que tuvo lugar precisamente al retratarse, en una finca andaluza o manchega, rodeado de cadáveres ametrallados de ciervos o teflones, concitando las iras de ecologistas, verdes, conservadores de la Naturaleza y de las Sociedades protectoras de animales.

En pleno descenso de su popularidad, fue acusado de prevaricación y organizó algaradas callejeras en su favor, utilizando gentes de baja condición para insultar a los magistrados que le  juzgaban. Y ahora, una vez expulsado de la carrera judicial, solicita al Gobierno su indulto, para volver a enfundarse en la toga, al tiempo que acusa  mediante sus testaferros al Presidente del Tribunal que le condenó de malversar fondos públicos, olvidándose de un Juez decente, expulsado de la carrera judicial, con su colaboración. Don Baltasar no tiene remedio.

domingo, 20 de mayo de 2012

El personal necesita distraerse


En días como los que discurren, bajo la siniestra amenaza de un bombardeo de castigo llevado a cabo por la flota de Su Graciosa Majestad la Reina de Inglaterra, envidio al escritor y poeta vallisoletano Martín Abril, capaz de escribir su columna diaria, a mediados del siglo pasado en "El Norte de Castilla", glosando el descenso de una gota de lluvia por el cristal de la ventana de su despacho, o el viaje de una hoja desprendida de un castaño que, a impulsos de una tenue brisa otoñal, cae trazando unas graciosas oscilaciones, para reunirse en el suelo de cualquier jardín con sus compañeras.

Porque en los tiempos actuales, nadie para mientes en las gotas de agua de lluvia que van cristales abajo o en las hojas desprendidas de las ramas de los árboles.

La gente se remueve inquieta y  entiende la necesidad de ajustar cuentas  a tanto desaprensivo agazapado en ciertos Consejos de Administración y Entidades públicas, colaboradores necesarios de nuestra ruina nacional.

Así lo ha entendido también el  Fiscal General del Estado, señor Torres Dulce, quien acaba de redoblar el tambor judicial  para anunciar la depuración de responsabilidades penales derivadas de la desgraciada gestión de las Cajas de Ahorro, con tanto fraude fiscal, tantas falsedades documentales y tantas responsabilidades de tipo político, societario, contable o tributario. En fin, un paquete de medidas muy completo, que desgraciadamente quedará, de acuerdo con la experiencia histórica, en agua de borrajas. Como las iniciativas que iban a ser puestas en marcha con los estudios de aquel vagón de uno de los trenes siniestrados en el atentado del once de marzo de 2004, hallado medio escondido en una vía muerta del extrarradio de Madrid.

Claro que con unas cosas y otras se distrae el personal, que buena falta le hace.