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lunes, 16 de abril de 2012

Tomadura de pelo


Una anécdota significativa, en mi opinión, sobre el 11-M, que no  es recogida en el libro "La cuarta trama" porque no pudo figurar en la instrucción del Juez del Olmo, se refiere a la presencia, poco después de conocidas las explosiones de los trenes en la Estación de Atocha, de  cuatro o cinco hombres que dijeron llegar de la Embajada de EE.UU., constituir un equipo de expertos en atentados terroristas y desear prestar su colaboración cualificada. Antes de exponer todas sus razones a los Jefes de la Policía allí presentes, aquellos hombres se vieron amablemente acompañados hasta la Glorieta de Carlos V donde habían aparcado su coche. "Gracias, pero nos bastamos y sobramos para tratar el asunto", debieron decirles aquellos especímenes de "la quinta trama".

Por cierto ¿qué haría en la Embajada de EE.UU. tal equipo de expertos en atentados?  Porque también es casualidad que estuviera  en Madrid por aquellas fechas.

El asunto de "la cuarta trama" de policías, colaborando con la banda del Chino ( Jamal Ahmidan "inmolado" después en Leganés) no me parece del todo creíble, por una razón: aquellos magrebíes no tenían ni idea de montar el tipo de bombas utilizado en el atentado. Así que los misteriosos sujetos "de la cuarta trama", las montan y ¡dan instrucciones, a través del Chino para que una vez desaparecidos ellos de la escena, los moros conecten, sobre la marcha, los cables de los temporizadores a los  detonadores, que es la operación más delicada del asunto!

¿Y qué decir del explosivo? Sumando todos los kilos que pasaron por las manos del Chino, según la instrucción, nos encontramos, como mínimo, con 400 Kg aunque bastaron 130 Kg para las diez bombas que explosionaron en los trenes, y las tres dejadas como señuelos por la policía, durante las inspecciones posteriores al atentado, como  ha apuntado algún observador que no se dejó engañar en su momento.

Conocemos las horas de las salidas de los cuatro trenes siniestrados de la Estación de Alcalá (La Galena) con una precisión de segundos, así como las horas en que ocurrieron las explosiones, también con sus horas, minutos y segundos. ¿A santo de qué se admite en el Juicio, una única temporización para todas las bombas? De locos.

¿Y todos estos datos fueron considerados y sirvieron para instruir y juzgar una causa? Porque si es así, sobra tanta toga, tanta puñeta, tanta cruces y tantísima prosopopeya. Como diría don Quijote de haber tenido ocasión, ¡Idos destos reynos mentecatos y falsarios!

     

domingo, 15 de abril de 2012

¡Cómo está el patio!



Cuando la Infanta Elena, hija mayor de SS.MM. los reyes, se casó hace quince años en la Catedral de Sevilla, los vecinos de la ciudad, siempre tan expresivos, tuvieron ocasión de mostrar su entusiasmo monárquico en las  calles sevillanas, al paso de los novios sobre un landó tirado por seis caballos. Las amas de casa españolas pudieron llorar a sus anchas aquel día, mientras planchaban o pasaban la mopa por la sala, sin quitar un ojo a la pantalla del televisor que pasaba el reportaje en directo, de la boda.

Transcurridos algunos  años, mientras la Infanta frecuentaba los ambientes hípicos madrileños, su marido asistía a los desfiles de las modelos sobre las pasarelas de París, presentando las colecciones primavera-verano y otoño-invierno. Entonces, una escueta primera nota de la Casa Real, dio cuenta de la separación temporal de ambos cónyuges, y una segunda, de su divorcio definitivo, con la custodia compartida de los hijos (dos)

Hace una semana el ex-marido de la Infanta Elena, consternado, debió llevar al hospital a su hijo Froilán, de trece años, herido en un pié por el disparo del propio niño, hecho con una escopeta de caza, que acababa de comprarle su padre, según tuvo éste ocasión de explicar al Teniente de la Guardia Civil de Soria, donde se produjo el  desgraciado accidente.

La Infanta Cristina, segunda hija de SS.MM. se casó en la Catedral de Barcelona con un campeón olímpico, jugador de un equipo de balonmano. Por unas u otras razones, esta boda ocasionó menos impacto popular y entusiasmo que la anterior, desconociéndose a ciencia cierta si alguna ama de casa española, tuvo ocasión de enjugar las lágrimas al ver el correspondiente reportaje, también en directo, de la TV.

Por el contrario, la implicación del campeón olímpico en un asunto financiero poco claro, que ocupó muchas primeras planas de los periódicos durante largos meses, dio lugar a un gran impacto y hoy el campeón que vive con su familia en Washington, enviado a esta ciudad por el Rey, espera ser juzgado en Palma de Mallorca, cuando lo decida el Juez que lleva el caso.

En fecha indeterminada, anterior o posterior al accidente de caza del nieto, el abuelo, es decir, Su Majestad el Rey, decidió dar rienda suelta a la tensión almacenada, y se desplazó a Botsuana (África) con el propósito de matar un elefante, cosa que hizo, según muestran los documentos gráficos publicados.

Como las desgracias nunca vienen solas, Su Majestad el Rey, dio un mal paso en la sabana, cayó al suelo, y se produjo una fractura de cadera, que le tendrá postrados dos ó tres meses, si todo va bien.

Su Majestad la Reina, pasa unos días en Grecia y, es de suponer, que con tantas malas noticias recibidas en su transcurso, queden grabados en la memoria real, como nefastos u "horribilis".

En el líder de Izquierda Unida comunista, que tiene nombre de Tribuno de la Plebe, Cayo Lara, parecen haberse despertado sus sentires republicanos, y aprovecha la ocasión para pedir, junto a otros grupúsculos  marginales, un cambio de Régimen, como quien solicita mudarse, llegado el momento.

A la crisis económica que no nos pierde de vista, se añaden ahora la amenaza de la Presidenta Argentina de expropiarnos sin indemnización una multinacional que opera en aquella República del Cono Sur,  la caída de la bolsa, el aumento de la prima de riesgo y los propósitos secesionistas de las Autonomías vasca y catalana, las cuales alegan sentir sarpullidos y escozores, cuando piensan en las comunes viejas glorias patrias. Que no cunda el pánico, por favor.

     

sábado, 14 de abril de 2012

Destilaciones


Como un peculiar signo distintivo, cuelgan en algunos bares españoles sobre las barras, una hilera de jamones serranos, cuyos extremos inferiores expanden su peculiar aroma y llegan fácilmente a la pituitaria de la clientela ibérica, celtibérica y carpetovetónica acodada en las mismas, estimándose en 5-6% el número de aquellos habituales del establecimiento, incapaces de resistir un estímulo como el dispuesto tan ladinamente, y solicitan gritos "¡eh, tu, más cervezas y nos pones unos tacos!"

Para proteger a los clientes de la grasa destilada por el jamón, obediente al principio de la atracción universal, alguien ideó un artilugio consistente en un como metálico o de plástico, unido a un pincho.  La parte ancha del cono queda a poca distancia del extremo libre del jamón  y aquel queda sujeto mediante el pincho hundido en la masa del pernil. El uso posterior del destilado solamente es conocido por la encargada de los fritos del bar, y constituye un secreto profesional.

El caso es que, por un cruce mental de imágenes, he recordado esta peculiaridad de nuestros bares, única en el mundo, al leer los dos primeros capítulos del libro titulado "La cuarta trama" escrito por José M.de Pablo, uno de los abogados defensores de las víctimas del atentado de 11-M (Atocha, Madrid, 2004) y recomendado por 20% de los miembros de este blog. El libro rezuma, metafóricamente considerada, y porque así lo ha querido su autor, una mezcla mefítica de irresponsabilidad, corrupción y venalidad en los funcionarios públicos, policías nacionales, guardias civiles (se salva uno), jueces, fiscales, políticos socialistas ávidos de poder y periodistas de afanes redentores, quienes directa o tangencialmente intervinieron en el curso de los acontecimientos posteriores al atentado, para hacer sitio en el tradicional territorio nacional, a una especie de Lesotho euskalerríaco.

viernes, 13 de abril de 2012

Moratinos el Magnífico


Desde que el comandante Fidel Castro montó el "show" de la blanca paloma posándose en su hombro, cuando entró en La Habana en 1959  al frente de sus huestes armadas y barbudas, hasta verse obligado a ponerse en las manos de los cirujanos para curar sus pupas duodenales, habían transcurrido casi cincuenta años, tiempo suficiente para  ahormar a tres generaciones de cubanos en la jaula caribeña, a base de marxismo- leninismo de segunda mano.

Con el propósito de evitar a los enredas de siempre, durante este medio siglo de mandato, Fidel consiguió definir el delito de conciencia antes de ser cometido, es decir, el sujeto sospechoso se hallaría en fase de pre-delincuencia y, por tanto podría ser puesto a buen recaudo sin más averiguaciones.

Ahora bien, una política destinada a librarse de sus enemigos pre-delincuentes presenta graves  inconvenientes, porque para un país de economía tan precaria como Cuba, tener un tercio de la población en campos de re-educación, resulta engorroso y caro.Y las soluciones drásticas implantadas por regímenes de la misma obediencia ideológica, situados en el extremo oriente, no era posible llevarlas a cabo en la Isla, porque el Caribe está muy expuesto a miradas curiosas e impertinentes.

Pero he aquí entonces, que aparece de visita en un hotel del Varadero, don Miguel Angel Moratinos, Ministro de AA.EE. español, a quien se debe la frase diplomática "prefiero el vino de Burdeos al Rioja" pronunciada al tomar posesión de su cargo. 

Este es el sujeto providencial que necesitaba Raul Castro para resolver la problemática de los disidentes pre-delincuentes cubanos. "Me los llevo a España" contestó Moratinos a Raúl  cuando  éste había dicho "no les quiero ver en Cuba nunca". Así que Miguel Angel les trajo. Y ayer estaban acampados en la plaza madrileña de Santa Cruz, frente al Ministerio de AA.EE., sin permiso de trabajo, sin pasaporte, sin estatus de refugiado político, sin subvenciones, como inmigrantes ilegales, todo ello gracias a Moratinos el Magnífico que fue eximio representante de un prócer de la categoría de Zapatero, capaz de arreglar en un pispás la problemática caribeña de los últimos cincuenta años.

  

jueves, 12 de abril de 2012

La triste hueste


Desde el inicio de la reanudada vida parlamentaria, los derrotados socialistas han ocupado sus escaños con aire mohino, sin intercambiar saludos sonrientes como antaño. Ahora se dejan caer en sus asientos, sombríos y cabizbajos.

Aquellas actitudes exultantes de las pasadas legislaturas, cuando premiaban con una salva de fervientes aplausos el más ligero carraspeo de su líder, para que figurara en las actas del Congreso, han pasado a la Historia.

La pérdida, de la noche a la mañana, de sesenta o setenta escaños, no ha sido metabolizada ni en una mínima parte, como cualquier observador medianamente atento lo puede certificar.

El mismo Rubalcaba, Jefe de las filas socialistas, apenas dice una palabra, sesión tras sesión. Se limita a seguir borroso, las intervenciones de su número dos, doña Soraya Rodríguez de Valladolid, quien no brilla con luz propia, pues lo que dice son las lucubraciones de su Jefe, pergeñadas la noche anterior, carentes de "pegada", como débiles respuestas a los discursos de la mayoría.

Con estos últimos, el Gobierno intenta justificar sus feroces recortes presupuestarios como contrapunto a las orgías de gastos en los que tan alegremente se sumergieron los socialistas, tanto desde el Gobierno central como de los autonómicos, afanados en levantar construcciones faraónicas, hoy pasto de las malas hierbas y de los vientos racheados  portadores del polvo de nuestros páramos patrios.

Y este es una parte de la "herencia recibida", cuya simple mención molesta a doña Soraya Rodriguez, de Valladolid. La comparación de  ésta, con su tocaya y paisana la Soraya del Gobierno, no tiene color, digan lo que digan las feministas. Si no hay más que verlas. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Laconismo presidencial


Sintiéndose un sí es, no es, estafados o, al menos postergados, muchos reclaman del Presidente Rajoy que ilustre a los contribuyentes de inmediato, sobre las medidas económicas adoptadas por el Gobierno en un futuro próximo o a plazo medio y, en fin, sobre la opinión que le merece nuestra tristísima tesitura del momento y, sobre todo, si seremos intervenidos por el monstruo europeo que nos agobia, exigiéndonos el pago de nuestra deuda. Muchos aprensivos temen verse obligados a formar parte de filas interminables de ciudadanos camino de no se sabe dónde, como los judíos esclavizados iban, los pobres, hacia Babilonia, sin muchas esperanzas de mejorar su suerte en unas cuantas generaciones.

En definitiva, acusan al Presidente de no saber comunicar, lo cual, en mi opinión es discutible.Otros dicen que no quiere comunicar, como ayer mismo, una vez concluida la sesión en el Senado, cuando se deslizó subrepticiamente por la escalera del aparcamiento, y dió una especie de larga cambiada a los periodistas que le esperaban en la puerta principal del edificio y se quedaron mirándose unos a otros con sus micrófonos desmayados en las manos.

En mi opinión, no han entendido al señor Rajoy, autor de una modalidad de comunicación con la ciudadanía cuya virtud principal es la brevedad cuasi instantánea. Por ejemplo, nadie se acuerda ya del momento en que anunció los nombres de los Ministros de su Gabinete, cuando sacó de un bolsillo de su chaleco un papel doblado dos veces, de unos cuarenta centímetros cuadrados de superficie una vez extendido, semejante a los facilitados por las cajeras de los supermercados, para acreditar al cliente, digamos la compra de un tubo pequeño de pegamento "sindetikón".

Leídos los nombres de los afortunados próceres, el señor Rajoy dobló de nuevo el papel y lo puso a buen recaudo en su chaleco. Estas operaciones duraron menos que el tiempo empleado por un campeón olímpico para recorrer los cien metros lisos.Tal concisión espartana gusta a muchos, entre ellos a mí, porque no dan lugar a ninguna tergiversación, pese a que puede ser la ruina de los tertulianos de radio y TV carentes de argumentos para quitarse la palabra y apabullarse entre sí. La cuestión es que no conocen al señor Rajoy, quien se mostró como era desde el principio, sin trampa ni cartón. ¿A qué viene ahora llamarse a engaño?        

martes, 10 de abril de 2012

Valenciano regaña


En la vida nacional, se han dado determinadas circunstancias, durante los años pasados inmediatos,  para las que ni los más finos analistas de la cosa pública consiguieron facilitar, en su momento, una explicación plausible.

Me refiero a las continuas salidas de tono de las que fue pródigo el felizmente desaparecido anterior Presidente del Gobierno. ¿Cómo es que no supieron colocar a su vera un edecán, o cargo similar, que le diera con el pie, discretamente, un toque en el tobillo, antes de decir sus inconveniencias, haciéndole recapacitar? 

En cierta reunión distendida de políticos franceses, a la que asistía el Presidente Sarkozy, alguien aseguró, lisa y llanamente, que ZP le parecía un tonto sin remedio. Sarkozy salió al paso del detractor, argumentando que no lo sería tanto cuando acababa de ganar la segunda elección legislativa consecutiva y que, en todo caso, alguna culpa tendría un electorado de nivel muy descriptible.

Pese a tales antecedentes, en su actual pre-campaña electoral, el mismo Sarkozy, candidato a la Presidencia de la República Francesa, ha adoptado en sus discursos, como tema recurrente, la descripción de las desastrosas presidencias zapateriles en el campo económico, advirtiendo a sus oyentes que si quieren  encontrarse como los españoles, hoy acosados con saña por las deudas y el pago de los intereses, no tienen más que votar  al candidato socialista François Hollande. También es posible que les haya mencionado una frase equivalente a la nuestra: "así os enterareis de lo que vale un peine"

Ante la insistencia del Presidente francés que parece tener cierta fijación por ZP, la número dos del Partido Socialista español, Elena Valenciano, ha tenido un ataque de celos marxistas, se ha soltado metafóricamente el pelo y puesta en jarras, se ha revuelto como una hiena de la sabana africana contra... el Presidente español, don Mariano Rajoy y le ha echado en cara  su silencio por no haber salido en defensa de José Luis. En resumen, el señor Rajoy debe, según Valenciano, exigir la Presidente francés que postrado genuflexo y orientado desde París hacia el Suroeste, pida perdón al hoy Magistrado José Luis del  Consejo Asesor de la Cosa. Faltaría más.       

lunes, 9 de abril de 2012

Clones



Si no recuerdo mal, el primer ser vivo clonado, es decir, creado artificialmente a partir de células "prestadas" por la madre, fue la oveja australiana "Dolly". Una vez conocida la noticia que dio rápidamente la vuelta al mundo, se desató la imaginación de muchos, y un autor estadounidense de "best-sellers", Crichton Michael, basó el tema de su novela "Parque Jurásico" en la fabricación artificial de dinosaurios y de otros animales de la época, que poblaron la Tierra hace trescientos millones de años (millón arriba, millón abajo, como diría  mi cuñado José de Campo de Criptana) partiendo de células sanguíneas  procedentes de la sangre de megaterios y demás, conservada en las trompas succionadoras de mosquitos atrapados, a su vez, en  ámbar, y convertidos en fósiles, tras picar a los raptocaptores y otros animales antediluvianos.

La citada novela de Michael y sobre todo su adaptación cinematográfica del mismo título, popularizó aquellos feos monstruos, de tal forma que todos los niños del mundo  se entretuvieron  durante algunos años, jugando con reproducciones de plástico de tales bichos, con toda naturalidad.

Aquí, en España, dos concejales avispados, uno de la Rioja y otro de Teruel,  vieron su oportunidad para atraer turistas encandilados por la película mencionada, creando en sus respectivas provincias sendos parques temáticos. En ellos se muestran huellas auténticas de megaterios, y reproducciones artísticas de todo tipo  de animales del jurásico, incluso huevos también auténticos aunque petrificados, que habían estado dispuestos en su día para ser incubados por la "dinosauria" correspondiente, si bien no hubo lugar a tal circunstancia impedida por la extinción repentina de estos animales sobre la faz de la Tierra.

El caso es que todas estas cosas han ido impregnando insidiosamente las mentes de muchos andaluces contemporáneos y  parece ser llegado el momento, una vez ganadas las elecciones autonómicas andaluzas por las izquierdas comunistas y anarquistas, a las que se han añadido las socialistas, qué remedio, para crear un parque temático donde inicialmente se reproduzcan las condiciones ambientales descritas por Azorín a comienzos del siglo XX en "Los pueblos" y, a continuación, se lleven a cabo los repartos de tierras del señor Conde, y se escenifiquen muchas otros episodios que se les vaya ocurriendo.


domingo, 8 de abril de 2012

Clichés


Ayer fui de un lado a otro por nuestro correo electrónico, y a partir de unas viejas fotos de la Plaza Mayor de Aguilar de Campoó  (villa situada al Norte de la provincia de Palencia) tomadas durante los primeros meses de la guerra civil, con formaciones militares de paso hacia el frente, que en el curso de aquellos días no debía estar muy lejos, me topé sin saber muy bien cómo, con la historia de un combatiente voluntario suizo  perteneciente al ejército republicano del Frente Popular (1936-1938).

Este joven, Hans Hutter, de veinte años entonces, formaba parte de un grupo de ciento setenta compatriotas  encuadrados en las Brigadas Internacionales. Otros cuarenta muchachos suizos prefirieron combatir en las filas nacionales. Los supervivientes de uno y otro lado, una vez retirados en cumplimiento de los acuerdos de Munich, firmados por los líderes de Alemania, Italia, Francia y Gran Bretaña, vueltos a Suiza fueron encausados por el incumplimiento de la Ley Federal sobre el encuadramiento de los ciudadanos suizos en ejércitos extranjeros.

Hans y los demás debieron sufrir una pena de dos meses de prisión y abonar una multa de mil francos suizos. Una vez cumplido el período de reclusión, Hans dedicó el resto de su vida a batallar sin descanso contra los Gobiernos sucesivos de la Confederación Helvética para ser exonerado de un delito que él no sentía como tal y cinco o seis días después de morir, pasados ya los noventa años, el Parlamento suizo aprobó una moción destinada a rehabilitar a todos los excombatientes suizos en la guerra civil española.

De los doscientos diez  suizos que salieron de sus casas hace tres cuartos de siglo para meterse en el laberinto español y pelear por unos ideales, sobrevivían hace dos años, tres o cuatro ciudadanos. Hans escribió mucho sobre su aventura guerrera y las de sus compañeros, porque decía  querer conservar su memoria. Y en sus escritos apuntaba los estereotipos o clichés ideológicos habituales de la época, que hoy día siguen circulando en España, dada la pereza mental ambiente, como si no hubiera pasado el tiempo.

Pero han transcurrido ya setenta y seis años desde que estalló la guerra civil, y aún pasarán cien, y los lugares comunes que deja escritos el buen suizo, seguirán repitiéndose, porque el conocimiento a fondo de una cuestión histórica determinada, puede dar al traste con las convicciones que han formado parte esencial de una vida.

A una legitimidad de origen dudosa, como la  de la Segunda República Española, basada en unas elecciones municipales, su legitimidad de ejercicio queda malparada si nos atenemos a los hechos, y estos están  presentes para el que quiera verlos.Ocurre, sin embargo, que muchos se niegan a considerarlos, como los inefables políticos de nuestra izquierda, antes de que el conocimiento les depare una sorpresa desagradable, y hasta ahí podríamos llegar.

sábado, 7 de abril de 2012

Mentiras y gordas


Cuando los políticos de la derecha se meten en un jardín, antes llamado berenjenal, maniobran en silencio, con discreción, a ver si con el mutismo consiguen zafarse del lío.Generalmente no lo consiguen.

Los políticos de la izquierda, siempre más dicharacheros, sencillamente mienten con naturalidad, como quien respira, para salir del paso. Si son varios los dedicados a la misma tarea, a partir del tercero comienzan a matizar la mentira, adornándola hasta fabricar, a veces, verdaderas obras de arte imperecederas, muy asequibles, con respuestas para todo.

Y si son centenares los artesanos del vil engaño, como ocurrió con el 11-M, del que se celebró el octavo aniversario el mes pasado, forman un "corpus doctrinal" que parece más una coraza ideológica sumada a la ideología propia. Y una vez incorporada a ésta, constituye un añadido inseparable que facilita la respuesta automática a cualquier cuestión planteada sobre el asunto.

La sentencia de aquel caso, emitida por un Juez de la Audiencia Nacional, y reducida por el Tribunal Supremo a un solo culpable  condenado, como ejecutor, a cuatrocientos siglos de reclusión mayor, pues del taimado "cerebro" del asunto nunca más se supo, y en la actualidad debe estar solazándose  enumerando las pruebas falsas o señuelos con los que la policía dió el pego a la opinión pública, que asimiló como buenas las explicaciones descacharrantes de los "expertos".

El motivo aducido para explicar el acto terrorista fue la segunda intervención militar del Ejército Español en Irak, con elementos voluntarios, una vez concluida la ocupación del país por EEUU,  no como en la primera, con González,  cuando fueron soldados de reemplazo. 

Todos hemos sido testigos de qué manera le temblaban las piernas a la Ministra de la cosa bélica,  al hablar de las intervenciones españolas en Afganistán, o en Libia, con aquella mirada agónica, los ojos muy abiertos, la boca seca y el hilo de voz que emitía su garganta al dar cuenta de " las misiones de paz" cuando, por una sola vez, sus compañeros, para que su nombre no se viera implicado en las actividades de ocupaciones militares, la dejaron sola aclarando como podía, los términos de sus agónicas intervenciones.