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viernes, 26 de agosto de 2011

Los telefonemas



Durante la primera mitad del siglo XX, se aplicaban también avances tecnológicos que afectaban a la vida diaria, aunque no con el vertiginoso ritmo actual, ni mucho menos, y la gente tenía más tiempo que ahora para asimilar aquellas maravillas.

Recuerdo a este respecto la figura venerable  de don Policarpo, capellán y profesor del  colegio Nuestra Señora de la Compasión, de Aguilar de Campoó. Este señor fué uno de los usuarios pioneros de los primeros teléfonos instalados en la villa, en tiempos de la Dictadura del General  Primo de Rivera. Había observado con atención el tendido de los cables telefónicos y charlado con los obreros, haciéndose su composición de lugar sobre el asunto, como se decía entonces.

Así que una vez supuestamente enterado de los detalles, don Policarpo decidió experimentar el novedoso invento por sí mismo. Entró en el despacho de un pariente  que se había integrado recientemente en la corriente del progreso, descolgó  el auricular de aquel artefacto de madera atornillado en la pared y lo situó, firmemente aplicada la baquelita a su oído derecho. Entonces esperó  oir alguna señal de bienvenida, o similar.  Como pasaba el tiempo y todo seguía en silencio, don Policarpo, miró con extrañeza aquel chisme callado como una tumba, con el gesto de perplejidad, que acabó siendo después   un  estereotipo en el cine hablado, aclaró su garganta y dijo su nombre con voz tan estentórea como pudo: ¡AQUÍ DON POLICARPO! ¡AQUÍ DON POLICARPO!.

Antes de identificarse de nuevo alertando al vecindario de la villa entera, alguien que había observado la aproximación  de don Policarpo al invento, le hizo notar que era preciso dar dos ó tres vueltas al pequeño manubrio situado a un costado del teléfono. Don Policarpo contestó que él era partidario de omitir trámites para abreviar el proceso, y de ahí sus maneras expeditivas. De todas formas cuando conoció el significado de las vueltas de manivela, intentó disimular su decepción, y se enfrió algunos grados su entusiasmo tecnológico.

En el curso de aquellos mismos años, las comunicaciones telefónicas entre distintas provincias, exigían enlazar un número variable de centralitas, y cuando las conversaciones, llamadas entonces telefonemas, pasaban de una a otra centralita, las voces se debilitaban, de tal manera que, sin pretenderlo, don Policarpo había marcado la pauta.

Desde la calle, frente a  la Compañía Telefónica Nacional de España de Aguilar, pese a tener dos ó tres locutorios nada más, se oía un desconcierto infernal de voces, normalmente desesperadas porque los usuarios del invento no se hacían entender de sus interlocutores. Casi todos ellos prometían escribir la correspondiente misiva, con las explicaciones pertinentes que el invento en cuestión no había sido capaz de transmitir.   

miércoles, 24 de agosto de 2011

Ensayo para un epitafio



Con sus desquiciadas iniciativas el Presidente ZP siempre persiguió asombrar a la ciudadanía, aturdiéndola con sus ocurrencias de adolescente narcisista.

Inicialmente pretendió desempeñar el papel de árbitro de la situación mundial reprobando, con falso gesto antibelicista, la intervención internacional en Irak, en tanto afeó en Túnez la conducta del Presidente Bush y, de paso, la de su antecesor y pesadilla Aznar.

Su afán exhibicionista le llevó a ser el primero, entre los Presidentes europeos, en hacer aprobar mediante el correspondiente referéndum, la Constitución Europea, un tanto sectaria y desangelada, y exhortó a sus partidarios para que le siguieran , pues se proponía conducirles "hasta el corazón de Europa", víscera cuya ubicación  siempre ha desconocido, como es sabido y notorio, pues desconocía la de España, según confesión propia.

Ensayó, despechado, una política de apadrinamiento de algunos países hispanoamericanos, soñando con ser una alternativa a los EE.UU. de Bush, sin convencer a nadie y menos a los supuestamente protegidos, que le tuvieron desde entonces como hombre de pocas luces.

Quiso lanzarse impetuoso en brazos del Presidente Obama, pero éste le mantuvo alejado a una prudente distancia, y entonces el ingrato americano prefirió cantar las alabanzas de la Córdoba califal, con gran éxito, ante un auditorio musulmán, creo que en Turquía

Hoy día tiene intervenida la gestión económica de su País por Alemania y Francia, y procede a seguir un calendario de actividades reformistas, establecido por la Unión Europea.

Tan solo le queda una esperanza, obtener unos cuantos bidones de crudo, toda vez que ha contribuído a vencer al pintoresco Gadafi de Libia.

martes, 23 de agosto de 2011

De cine

La cinematografía nacional es uno de los sectores españoles de actividad, que ha inventado en su beneficio mayor número de modalidades subvencionadoras, consciente de su capacidad para instilar en los cerebros de los espectadores lo que convenga a los poderes públicos.

La cuestión no es ya fotografiar tractores y campos ondulantes de trigo, con campesinos que miran todos en la misma dirección hacia un espléndido futuro bolchevique, en los labios apenas esbozada una sonrisa, como se hacía en la filmografía soviética de los años veinte a cuarenta del siglo pasado.

Entre nosotros se trata de hacer películas sin tractores, ni campos ondulantes, siguiendo unas directrices sutiles, nunca enunciadas con claridad, que de una u otra manera apoyan la idea de la "transformación de la  sociedad", como dicen algunos conspicuos socialistas, utilizando todo el ácido sulfúrico que sea menester para erosionar la "moral tradicional" de la derecha, esa plasta.

El director español de cine, Vicente Aranda, nombrado para presidir el Jurado del Festival Cinematográfico de Montreal (Canadá) ha sido recientemente entrevistado y el hombre ha visto la ocasión para despacharse a gusto.

Comienza diciendo sin perder el tiempo en circunloquios, que quiere más subvenciones para sus películas, es decir, según él estas  ayudas deberían duplicar y aún triplicar los ingresos de las películas en taquilla. ¿Por qué?, se pregunta el Sr. Aranda, y se contesta: "¡porque media España se niega a ver películas españolas!" Entonces, lo procedente es que esa media España insolidaria pague, vía impuestos, los gastos de la cinematografía nacional.

"Un tema histórico, como el de la guerra civil, señala adusto don Vicente, conteniendo su cólera a duras penas, no se puede tocar porque la derecha piensa que una cinta sobre este asunto es siempre de izquierdas". 

Al parecer la derecha, según confiesa don Vicente, está harta del género "del tazón desconchado" (1) al que se reducen las películas contemporáneas sobre la contienda civil, limitadas a copiar todas ellas, más ó menos descaradamente, "Por quien doblan las campanas".

Meditando más sobre sus cuitas el  Sr. Aranda, ha creido dar en el clavo: "la derecha carece de intelectualidad" dinamizadora, que impulse a la gente para ver películas no apetecidas. Eso será.


(1) Los tazones, desconchados ó no, se utilizaban entonces, por las clases medias y bajas,   para tomar achicoria  con leche, y toda clase de sopas 

domingo, 21 de agosto de 2011

Dobleces



El pensamiento de la izquierda radical  se autolegitima  por estos pagos, aduciendo una superioridad moral misteriosamente adquirida, y presenta además una faceta reivindicativa innata, pues de acuerdo con su lógica, tiene suficientes títulos acumulados durante siglos, para reservarse el derecho natural exclusivo a heredar el recuerdo de todas las injusticias que en el mundo han sido, como mínimo desde la Época de los Metales.

En consecuencia, su venganza es oportuna y legítima en cualquier momento, ahora y siempre.

La Delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, que comparte este tipo de ideas, hizo un guiño de complicidad a sus superiores, Rubalcaba y Zapatero, cuando concedió el permiso a una sedicente "manifestación antipapa", convocada a toda velocidad, la cual incluía necesariamente en su trayecto la Puerta del Sol. 

La colisión de los "antipapa" con los jóvenes peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud, estaba asegurada, de manera que la secreta esperanza de la Delegada del Gobierno cristalizó en diversos intentos de provocación ocurridos en la dichosa Plaza . Poca cosa, en realidad. En una esquina, un caradura radical forcejeaba con un peregrino, tratando de arrebatarle su mochila, al tiempo que le decía ¡suéltala! ¡es mía! ¡la he pagado con mis impuestos!.

El Presidente ZP, quien inició su catastrófico ciclo político con la negativa a levantarse a las cinco de la mañana, para volar hasta Varsovia (Polonia) y mantener una entrevista, programada semanas antes, con el Presidente de aquella República, aduciendo una fatiga extrema, lo cierra esta tarde quedándose tumbado en un sofá de la Moncloa (1) pensando quizás cómo podría hacer volar el monumento del Valle de los Caídos, al estilo talibán, en tanto recupera su insulsa sonrisa, perdida con tanto achaque económico.


(1) Para sustituirle en la ceremonia de despedida de SS El Papa, que vuelve a Roma, ha delegado al Presidente del Congreso.  

viernes, 19 de agosto de 2011

Covadonga



Las dobles versiones de un mismo hecho, tan frecuentes en la historia, responden algunas veces a conveniencias del guión, como hemos visto hace un par de días, y otras simplemente confirman la veracidad del asunto tratado.

Por ejemplo, a la ocupación musulmana de la Hispania visigótica (711-713) que tan felices hizo a los vencedores, le salió al poco tiempo, en las montañas cántabras y más concretamente en Asturias, un sarpullido disidente, que daría al traste con el tinglado de la Conquista.

Cuando el valí responsable de la zona, se percató de la existencia entre las brumas, allá en lo alto de los riscos, de gentes montaraces, no sometidos a la autoridad del califa de Damasco, mofándose ó poco menos de tal autoridad, se despertó en él de inmediato un reflejo represor que le impidió pensar con claridad, y sin más se puso al frente  de una nutrida unidad militar. Y la llevó hasta aquellos parajes rocosos, cerca de la actual Covadonga, con el propósito de meter en cintura a los levantiscos, vendiéndoles al mejor postor en el mercado cordobés.

Pero  tan sólo se dió cuenta, el pobre hombre, de haber metido a su tropa en una ratonera, es decir en un estrecho valle sin salida, cuando empezaron a caer enormes piedras, brillantes por la lluvia, empujadas con los pies por los disidentes, desde una notable altura, que se rompían en cien fragmentos, convertidos de inmediato en proyectiles, al chocar contra el suelo rocoso del valle. El resultado fué un desastre sin paliativos para el valí y sus tropas.

En este episodio los cronistas cristianos siempre vieron el inicio de una Reconquista, esto es de un primer paso que llevó después a la novena ó décima generación  a partir de los primeros disidentes, a conquistar la capital, Toledo, del reino visigótico y pocos años más tarde a convertir en vasallos al conjunto de la morería. Para entonces, la grandeza de Córdoba, cantada diplomáticamente  por el Presidente Obama, de los EE.UU. había pasado a la Historia .

Los cronistas musulmanes, muy a su pesar, confirman el enfrentamiento de Covadonga, pero no aclaran ningún detalle, porque a la sazón ya funcionaba la corrección política. Hoy lo sabemos , pues en las crónicas de la época llaman una veintena de veces y con despecho "asnos", a los primeros cristianos que les habían plantado cara, sin venir a cuento, tan sólo por sentirse molestos. Y ahora dicen que quieren volver.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Un poco de orden

Uno de los trabajos artísticos más difíciles en mi opinión, consiste en escribir un guión cinematográfico que permita al director de la película  correspondiente recrear un ambiente. 

Tomemos, por ejemplo, la selección de unas docenas de escenas representativas de nuestra última contienda civil, como ha tratado de hacer Roland Joffe, director británico de la película norteamericana "Encontrarás dragones", biografía de San José María Escrivá, fundador del Opus Dei.

Aunque la vida del Santo resulta coherente en el film y está bien contada e interpretada, todo los demás, empezando por la documentación sobre  aquella época  española desquiciada, resulta un auténtico desastre, pese a ser el mismo director de dos obras maestras : "La Misión" y "Los gritos del silencio". Increíble. 

Veamos Sr Joffe. El frente de Madrid estuvo siempre, es decir, durante los tres años de la lucha, ocupando los mismos lugares, las zonas Oeste y Sur del extrarradio de la ciudad, sin moverse. Las tropas nacionales se hallaban en la orilla derecha del  "Aprendiz de río " el Manzanares, incluyendo los Carabancheles, Alto y Bajo y las del Frente Popular, incluídas las Brigadas Internacionales, estuvieron situadas en la margen izquierda. La excepción a esta regla fué  la red de trincheras excavadas por los nacionales en la Ciudad Universitaria situadas en la margen izquierda del riachuelo.

Por tanto, la lucha nunca se entabló en la Plaza de Callao ó en la Gran Vía, tal como parecen sugerir los decorados de su película. Nada digamos de esa especie de furgonetas blindadas de mala manera, cuando desde el principio de la lucha ya teníamos aquí los carros soviéticos de la serie "T",  pagados a precio de oro, predecesores de los T-34, que tanto quehacer dieron pocos años después a los alemanes. Los tanques se utilizaban más bien en campo abierto, y no en aquella maraña de trincheras.

Recuerdo haberlas visitado en la Ciudad Universitaria, como pudo hacerlo cualquier madrileño, menos de un año después de concluir la pesadilla. Aún permanecían clavados en el suelo docenas de carteles donde se leía "Ellos" y "Nosotros" una y otra vez,  en aquella red de agujeros difícil de entender. Por supuesto que los combatientes de ambos bandos, podían oirse,  y en ocasiones insultarse, sin alzar mucho la voz.

La tropas nacionales ocuparon Madrid,  al paso, el día 30 de Marzo de 1939, sirviéndose de los puentes de Segovia y de Toledo, perfectamente conservados, haciendo caso omiso del "No pasarán",  doce horas después de haber sido abandonada la ciudad por las unidades del Frente Popular en dirección a Alicante, con la esperanza de ser evacuadas por mar hacia Argelia, a la sazón francesa. Algunos lo consiguieron. 

En resumen, es preciso documentarse  cuando se trata de "nuestra" guerra, Sr. Joffe. Le recomiendo ver "La vaquilla", el asunto tratado con humor y "Soldado de Salamina" en clave trágica. Ambas no crea que desmerecen mucho de "Los gritos del silencio".   

martes, 16 de agosto de 2011

Adiós, hombre, adiós



Sabemos que Zp tiene contados sus días como Presidente del Gobierno. Hagamos pues, un breve repaso del legado político que nos deja a los españoles, además de un País hecho unos zorros.

Ya antes de llegar a tan alta magistratura, Zp se había autodefinido, sin pensarlo gran cosa, como luego hemos visto que lo hacía todo, mediate tres adjetivos: rojo, utópico y feminista.

Nunca le hemos oído alguna explicación coherente sobre el significado de su afirmación cromática, quizá tenga que ver con la herencia genética de ZP, dejada por uno de sus abuelos, según el monolito situado en las montañas leonesas y erigido en su memoria por algún alcalde especialmente obsequioso.

La primera bandera roja fué desplegada, según creo, por los insurrectos de la "Commune" francesa, aunque siempre puede salir del anonimato un erudito para decir que la primera enseña roja apareció en las revueltas campesinas, también francesas, del siglo XIII. El mismo color fué adoptado después por los ejércitos bolcheviques y de  todos los movimientos europeos del mismo signo, entre los cuales figuró el organizado por el Frente Popular, basado en los sindicatos socialista, anarquista y más adelante comunista, durante la guerra civil española, y de cuyo recuerdo  han vivido tan ricamente los actuales sindicatos de clase, como firmes puntales de la política zapateril, o si se prefiere como fieles guardaespaldas gubernamentales. 

Tampoco ha explicado ZP las posibles conexiones entre el color y la utopía, de las muchas enunciadas a lo largo de la Historia. Quizás haya querido referirse a  las relaciones de algún socialismo inédito con una utopía desarrollada en el ámbito leonés y de la que nadie tenga noticia aún.

En cuanto al entendimiento del feminismo por parte del Presidente, tan solo se conocen  la paridad de género, la emancipación de las adolescentes más ó menos despendoladas, o del traducido mediante el nombramiento de la Pajín como Ministra de Sanidad, mujer de rompe y rasga y parla tabernaria.

Es preciso reconocer en ZP un deseo de originalidad y profundidad en sus intentos intelectuales fallidos, que tienen escasas posibilidades de pasar a las antologías de frases célebres, como "la libertad os hará verdaderos" ó "la tierra no es de nadie sino del aire", la cual, de ser cierta hubiera, constitído una revolución catastral inédita y pasmo de los registradores de la propiedad..

El  lanzamiento a la palestra mundial de la "Alianza de las Civilizaciones", si bien iniciado por ZP con gran ímpetu, no parece haber llamado la atención, toda vez que su aparición tuvo lugar más de sesenta años después de la "Alianza del Atlántico Norte", de la que ha copiado el nombre, y que las adhesiones al asunto de las Civilizaciones, Madagascar y Turquía, tampoco son como para tirar cohetes.

Finalmente, a este relación sería preciso añadir  la obra magna de ZP, la Ley de la memoria Histórica, que nos ha retrotraído a las zarzuelas de finales del siglo XIX, con los elencos separados en dos partes iguales , a un lado y a otro de los escenarios, ellas con las manos en jarras, contoneándose un poco, y ellos asiendo con fuerza las garrotas y mirando a sus contrarios con las cejas fruncidas, en tanto que todos cantan una jota de las vibrantes con mucho garbo.

Y esto parece ser todo, de momento a menos que aparezcan obras inéditas ó manuscritos. Ya puedes prepararte ZP.    

domingo, 14 de agosto de 2011

Disturbios



La gente común de Inglaterra ha quedado estupefacta, con la taza de té  en el aire, preguntándose  el porqué de lo ocurrido en su amada Isla, y cómo es posible un estallido de cólera tan insospechado, acompañado de incendios vandálicos y saqueos de comercios y almacenes, durante cuatro noches y tres días consecutivos en Londres, Liverpool, Manchester y otras ciudades industriales.

El Primer Ministro, David Cameron ha señalado como causa de los disturbios a la pérdida de los valores morales en determinados estratos de la población. En mi opinión esta parece ser una apreciación de urgencia, que suena en exceso a disculpa, remitiendo el asunto a cuestiones imponderables.

En mi opinión la cosa es mucho más compleja y no basta con apuntar como culpables a los jamaicanos de raza negra, arrinconados sin posibilidades de futuro, ó a blancos marginados, componentes del lumpen, todos discriminados por una estirada sociedad británica, probablemente inexistente.

 Para explicar semejante sarpullido social, los sociólogos ingleses, también en mi modesta opinión, deberán detectar la existencia de causas poco advertidas, como las nuevas costumbres desarrolladas subrepticiamente al abrigo de una legislación aplicada sobre cuestiones en apariencia inconexas, laborales, educativas, inmigratorias, raciales, de protección social, etc, positivas por separado, pero  que, en su interacción,  pueden dar lugar a situaciones indeseables, como les ocurre a los chicos dueños de cajas de Química regaladas por sus papás. A más de uno de estos niños les ha explotado la mezcla de sustancias, dejándoles las caras ennegrecidas con expresiones de sobresalto, por desconocer lo que tienen entre manos.  

sábado, 13 de agosto de 2011

El experto


Un hombre de espaldas algo encorvadas avanzando tres pasos, alejándose de la cámara de TV y otro que caminaba  frente a ella levantando los brazos, un poco por encima de la cintura, se  fundieron en un abrazo. A continuación tuvo lugar la fase de los palmetazos, no muy vigorosos teniendo en cuenta la edad provecta de los dos sujetos. La cámara no registró si se besaron en las mejillas al estilo soviético. Instantes después se separaron y tomaron asiento en unos sillones fresquitos de fibra vegetal, para charlar  de las cosas  de su mutuo interés.

El recibido era Miguel Ángel Moratinos, Ministro de AA.EE. de España, experto en Países pertenecientes al Tercer Mundo susceptibles de dejarse querer y entregarle sus votos en la Asamblea General de la ONU para lo que se tercie, y el receptor era Raúl Castro, heredero de Fidel y copartícipe del experimento castrista realizado con cuatro generaciones de  habitantes de la Perla del Caribe para conocer, en un escenario ideal, el nivel mínimo de autoestima ciudadana alcanzable, sin menoscabo de su condición de bípedos implumes. Moratinos siempre ha apoyado de todo corazón este experimento, por el que tanto interés y curiosidad  ha sentido el asombro de León.

Las frecuentes idas y venidas de Moratinos a Cuba han respondido siempre a su deseo de ayudar al octogenario líder cubano, haciéndose cargo  de veinte o treinta familias cubanas de otros tantos molestos disidentes, incluidos estos, para la "venta" en las cancillerías europeas, de una apertura del régimen castrista. Pero una vez aquí, Moratinos no ha querido facilitar a los cubanos un estatus de refugiados políticos, tratándoles como inmigrantes comunes, destinados simplemente a añadir un toque de cosmopolitismo a las calles y plazas madrileñas. Hasta que aburridos y desilusionados consigan desplazarse a Miami.

Moratinos ha pretendido romper la unidad de acción  de los Países de la UE en cuanto a sus  tratados con la Isla, preconizada por Aznar, para que en una segunda y sagaz fase de la operación, fueran aquellos los que negociaran por separado con los dinosaurios caribeños, bajo la mirada embelesada y complaciente  del Ministro zapateril, que dejaría escapar una lagrimilla de felicidad.

Fracasada  esta  miserable operación, como todas la demás, pues Moratinos no ha  conseguido dar una en el clavo,  Zapatero le ha dejado caer, nombrando en su lugar a Trini como  Ministra de Exteriores, derrotada en la primarias del Partido por el Alcalde de Parla,  experta en hacerse fotos de escorzo dejando caer la melena a un lado, y en saludar efusivamente a Mistress Clinton  por cuenta de su señorito, el asombro de León y de Valladolid hoy agazapado en Doñana. Pero la nueva Ministra no quiere saber nada de Cuba, ni del periodista español condenado allí a siete años de prisión. Zapaterismo puro.  

viernes, 12 de agosto de 2011

Don José


Don José Blanco, Ministro de Fomento, nombrado en sustitución de doña Magdalena Álvarez, Maleni, recordada por sus minuciosas explicaciones sobre los accidentes terrestres y aéreos ocurridos por doquier bajo su mandato, arrastró desde su tierra natal (Galicia) hasta su llegada a Madrid, el apelativo, diminutivo y cariñoso de Pepiño, propio del terruño gallego, con el que era conocido en las sedes del Partido socialista. Como Ministro de Fomento, don José carece en la práctica de trabajo porque su Ministerio tiene el presupuesto muy recortado, a causa de la crisis económica. Pero en la última reestructuración ministerial Don José fué nombrado también, Ministro portavoz del Gobierno, y esto es otra cosa, como veremos más adelante.

Pasados unos pocos días desde la solemne promesa de su primer cargo ministerial,  hecha ante S.M. el Rey en el Palacio de la Zarzuela, Pepiño sintió el impulso de investir con una nueva dignidad  su reciente estatus administrativo, pidiendo por TV al público en general y a los periodistas en particular, el olvido del Pepiño, para que todos se dirigieran a él como don José ó Señor Ministro.

En su juventud, don José pretendió licenciarse en Derecho, en la Universidad de Santiago de Compostela, pero su asistencia a la aulas no pasó del primer trimestre del primer año de estudios, pues debió ocuparse del manejo del Partido, así  que nadie sabe  hoy día con certeza, si el Foro  salió ganancioso o perdió por la ausencia  de don José.

Así  pues, tenemos a un don José autodidacta, que se ha cuidado de recibir clases de dicción para eliminar regionalismos impropios, rápidamente detectados en los discursos iniciales por los malévolos periodistas, y ciertos consejos sobre el empleo de  los gestos de las manos (en especial la consecución del círculo perfecto realizado con los dedos pulgar y medio de la mano derecha, movida arriba y abajo, lenta ó enérgicamente según los casos) para enfatizar determinados párrafos cuando lo merezcan.

Porque don José, como portavoz del Gobierno, quiere investir con su grandilocuencia sus apariciones en TV ó en las obligadas conferencias de prensa, ser además sentencioso en sus observaciones y recordado, si es posible, en mármol. 

Sirviéndose de las armas dialécticas apuntadas, don José ha reprochado oficialmente la frivolidad de los Jefes de Estado ó de Gobierno  de Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido, quienes han  debido interrumpir sus vacaciones, volviendo precipitadamente a sus despachos para realizar consultas y estudiar con sus colaboradores especialistas el derrumbe de las bolsas y otros sobresaltos. Por el contrario,  la clarividencia y dedicación previas de su señorito, el Sr. Rodriguez Zapatero, hacen posibles que pueda seguir disfrutando con su familia, del Palacio de las Marismillas en el Coto de Doñana, sin volver a Madrid.

¡ Don José ha  avergonzado a las cancillerías europeas con el ejemplo de José Luis!