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jueves, 11 de agosto de 2011

Intercambios culturales

La actriz dramática griega Melina Mercouri (1922-1994), una mujer expeditiva, de armas tomar, fué nombrada Ministra de Cultura de su País, y  de inmediato llamó al Ministro británico del mismo ramo, diciéndole sin ambages : "soy Melina, que me devolvais "ipso facto" las esculturas del friso del Partenón, sito en tiempos en la Acrópolis"

Acto seguido nuestra heroína viajó a Londres para insistir sobre el tema, pero bastaría tener un conocimiento superficial de la psicología de  los ingleses, aunque cien veces más preciso que el del Sr. Moratinos, el pasmo del Palacio de Santa Cruz  y anterior Ministro de AA.EE. de Zapatero, para saber qué contestarían los británicos a Melina : "Pero my dear, nosotros arrebatamos el friso a los turcos of course, salvándole así de su destrucción para Occidente. ¡ Jamás hubiéramos hecho una cosa semejante a nuestros friends griegos! ¡Never! ¿A cup of tea? ¿Biscuits?

Casi simultáneamente  al traslado del friso griego hasta el "British Museum", el Mariscal Soult del ejército napoleónico de ocupación en España, y como quien no quiere la cosa, hizo como los ingleses, llevándose a Paris una bellísima  Inmaculada firmada por Murillo, creo recordar. Años después, hacia 1880, un arqueólogo aficionado, también francés, dió  tres ó cuatro monedas de plata a un labriego ilicitano por la asombrosa  efigie de la Dama de Elche, de factura ibérica, que había hallado  enterrada en su huerta. Esta  Dama acabó en el Louvre poco después.

Pero a diferencia del friso griego, ambas obras de arte, todo hay que decirlo, nos fueron devueltas por el Gobierno francés, hacia 1941, como un gesto de caballeros, sin mediar nada a cambio, ni siquiera una taza de té. 

Lo novedoso de nuestro último caso en cuestiones artísticas, se refiere al Rey de Marruecos, según la noticia que ha corrido estos últimos días como reguero de pólvora. A saber, el rey marroquí quiere participar directamente de los ingresos (al 50%) obtenidos por el Patrimonio Nacional en la venta de entradas a los turistas (diez millones de euros anuales) visitantes de los palacios y jardines de La Alhambra granadina.

Quinientos diecinueve años después de ser abandonada la fortaleza por el último rey granadino, Boabdil el Chico, su supuesto sucesor africano, va ostensiblemente tras  la recaudación de Patrimonio Nacional sin tener un detalle, como lo hubiera tenido Cantinflas, diciendo en una tesitura semejante: "Pues mire usted, no más, compadre, nosotros, así de plano ¿no? queremos participar pues como socios inversores principales en el negocio, y compraremos una escoba para que otros adecenten, todos los días, la entrada de La Alhambra". A  los marroquíes, sin embargo se les ve  ciegos detrás del "cash".

Fuentes oficiales marroquíes han desmentido la noticia sobre la reclamación de marras, pero nosotros después de ver el mapa del "Gran Marruecos" con la morería ocupando España hasta el río Tajo a la altura de Toledo, el asunto de Granada nos parece lo que es, un globo sonda, a ver si cuela.

imagen: Mohamed VI king of Morocco
  

miércoles, 10 de agosto de 2011

Malos quereres


Una de mis primeras lecciones de Historia, nunca olvidada, se refería al general cartaginés Aníbal, un genio de  la estrategia, de la táctica y de la logística. A este militar, siendo un niño, su padre Amilcar, igualmente militar de Cartago, le hizo jurar, frente al fuego de las antorchas, odio eterno a los romanos, en una ceremonia muy emotiva según las ilustraciones de mi Enciclopedia.

Al parecer la inyección paterna de tal pasión desordenada dió sus frutos, porque Aníbal tuvo ocasión de propinar un buen susto a los romanos con unos elefantes a los que hizo atravesar los Alpes, en tanto los latinos se distraían mirando hacia  la dirección lógica de llegada del enemigo, el Mare Nostrum.

Aníbal venció a las legiones romanas en la sangrienta batalla de Cannas, pero fué vencido de vuelta a su tierra, esta vez viajando por mar, en la batalla de Zama. La ciudad de Cartago  quedó arrasada por los romanos, su superficie arada y sembrada con sal , para que no creciera la yerba.

Así pues, tenemos aquí los ingredientes genéticos necesarios, es de suponer que heredados:  saña  romana y odio cartaginés ó africano,  desarrollados en nuestro genoma en el curso de los últimos dos mil doscientos años, y puestos al día por el asombro de la Moncloa con su Ley de la Memoria Histórica.

Porque, en efecto, en la aldea Poyales del Hoyo (Ávila) por mor de la dichosa Ley, casi llegan a las manos el pasado domingo los descendientes (biznietos) de los hunos frente a los descendientes de los hotros (1) (nietos y biznietos) por un quítame allá este húmero ó esta tibia de mi bisabuela, víctima de la guerra civil, la pobre, hace setenta y cinco años.

La pregunta cae por su propio peso, todo esto ¿no lo estará promoviendo el candidato progresista Rubalcaba, que tiene unos comicios pendientes y es un estratega acreditado de la  política rastrera ? 


(1)  Según la nomenclatura de don Miguel de Unamuno, ideada en 1936.

Imagen: Anibal, vencedor, contempla Italia desde los Alpes. Óleo de Francisco de Goya

martes, 9 de agosto de 2011

Alfonso Guerra

La cara de Alfonso Guerra, con su melena anarquizante, sus barbas de mujik, las gafas de concha y demás aditamentos obligados en la izquierda universitaria de la época (chaqueta de pana, camisas a cuadros de leñador canadiense y  vaqueros) así como sus dicterios contra los aristócratas andaluces, y la dosis de rencor social indisimulable que destilaba el hombre, fué una de las primeras asociadas por el contribuyente común al Partido Socialista y, por tanto, a la corrupción, cuando sus afiliados se consideraban aún marxistas. 

En aquella época, hacia 1974, poco antes del deceso del General se manejaban, en los medios concienciados, la parafernalia dialéctica marxista incluyendo con toda seriedad conceptos tales como la lucha de clases, la burguesía depredadora, las masas depredadas, las plusvalías, etc que enganchaban a las tiernas mentalidades de los estudiantes, como si no hubieran pasado años desde la experiencia soviética. Transcurrido algún tiempo, los jerifaltes del Partido, Guerra y Felipe González, dueños del aparato una vez arrinconados los carcamales socialistas supervivientes de la guerra civil y exiliados en Francia, se desprendieron de los resabios marxistas, dejándose llevar por las corrientes europeas  socialdemócratas, cosa que a todas luces resultaba más fina y presentable. Fué entonces cuando abandonaron la pana y acudieron a la peluquería y después al sastre, para adoptar un aspecto más tranquilizador e integrado en el sistema.

"Arfonso" Guerra perteneció a una familia numerosa de la clase obrera sevillana, y pudo desclasarse haciendo estudios universitarios. Sus sentimientos de inferioridad, de esos que corroen el alma del usuario, junto a una facundia innata y una lengua viperina, le hicieron famoso entre sus conmilitones. Su cuate del alma, Felipe González, decía amenazante si se  desmandaba algún "compañero": "¡ que os echo al Guerra !"

Para explicar su "estatus"  y poderío en el Partido,  Alfonso sentenciaba : " Yo cocino los platos y Felipe los sirve", lo cual pronto se demostró un tanto fantasioso.

Porque las travesuras de uno de sus hermanos, llamado Juan, retrasado en el tiempo, pues vivía como un pícaro del siglo XVI,  y  fué uno de los protocorruptos del Partido, hizo imposible que "Arfonso" siguiera desempeñando algún cargo, no ya en el Gobierno sino en el propio Partido. Dimitió y desde entonces ha seguido sentado en el Congreso como diputado, durante cinco legislaturas hasta la actual, dejando oir su voz pausada en los pasillos de la Cámara, en forma de graves apotegmas recogidos para sus periódicos  por periodistas noveles, y si lo permiten sus redactores-jefes, llegan a las páginas de los periódicos del día. "Sic transit".   

lunes, 8 de agosto de 2011

El sustituto

El Presidente ZP se ha recluído de nuevo en Doñana (Huelva) a orillas del Océano Atlántico, para meditar sobre un segundo adelanto de las elecciones generales, quizás adoptando el perfil a contraluz del "pensador" de Rodin, tal como le gustaría imaginarse a sí mismo. Porque pese a su sedicente pacifismo, un halo épico no resultaría ajeno a la figura que él sueña para entrar en la inmortalidad, llevando en sus brazos, cual  tablas de la ley mosaica, las realizaciones grabadas y por él impulsadas "para la transformación laica de la sociedad".

A este propósito uno de sus exégetas de guardia en Madrid, el ministro Jáuregui, ha dicho de su jefe, como si pronunciara una postrera oración fúnebre, que la Historia tratará bien a ZP, en tanto es denigrado hoy por la prensa, incluída la vaticana. 

No puedo imaginar a los futuros historiadores cantando loas y alabanzas de la política perpetrada por ZP en sus siete años de malgobierno, so capa de progresismo.

El mínimo Jaúregui debería recordar la contribución de la diplomacia vaticana a la caída del muro, antes de defender la legislación zapateril frente a las observaciones papales, y de mostrar un indisimulado enternecimiento, hacia las huestes del 15 M .

Jaúregui, ¿no estarás tramando algo con Alfredo? 

domingo, 7 de agosto de 2011

Pobres oprimidos

Uno de los rasgos característicos de los actuales independentismos españoles, vascos y catalanes, además de ser  "ex ovo" pedigüeños, es su talante llorón ó lacrimoso, muy poco acorde con los continuos desplantes, realizados, en la calle ó en las instituciones, por parte de los activistas jóvenes y no tan jóvenes, crecidos ante la ausencia de autoridad del socialismo, variedad zapateril, hoy día agónica y a punto de experimentar su postrero estertor.

Según los historiadores más o menos ocasionales, la situación de opresión sufrida por los judíos en su cautiverio de Babilonia podría compararse con una especie de interminable verbena, si se compara con la soportada por los catalanes y los vascos, autoconsiderados tan alejados de los españoles como puedan serlo los suecos. 

No hace mucho, un sedicente periodista catalán  quiso dejar boquiabiertos a sus biempensantes paisanos, obligándoles a considerar la monstruosidad que cometen al hablar español , cuando  emiten el sonido de la letra jota ¿quien con un mínimo de sensibilidad - se preguntaba el escriba estremeciéndose- osaría pronunciar una letra semejante para articular una sílaba?

Estas y otras tonterias parecidas, acogidas frecuentemente en periódicos y revistas catalanas, nada digamos en  su televisión  basura, me recuerdan  tiempos de mejor gusto, cuando un profesor catalán de música en el Instituto Ramiro de Maeztu, un clérigo altísimo, con unos pies tan grandes que constituían una leyenda entre el alumnado, nos  animaba a imprimir un aire cimbreante a nuestras canciones folclóricas nacidas en el Ampurdá ó sus cercanías. El Padre Masó, que así se llamaba el profesor, intentaba flexionar su cintura y al mismo tiempo extendía sus brazos interminables para arrancar un acorde de nuestras gargantas. Puedo jurar que no oprimimos nada al Padre Masó, otra cosa es que nos arrancara un acorde y en cualquier caso que fuera cimbreante.         

viernes, 5 de agosto de 2011

Irresponsables



En el presente desconcierto económico de la vida española, vistos los siniestros nubarrones económicos que se ciernen sobre nosotros, más de uno estará pensando en un milagro salvador, Algo así como el descrito en las escenas finales de la película "¡Qué bello es vivir"!, con la salvación  por suscripción popular, del banquero arruinado.

Los políticos profesionales, muy duchos en deslizar las responsabilidades de lo que sucede sobre los hombros de los demás, aseguran que la culpa es de todos, porque hemos vivido a lo grande, como "si fuéramos ricos, pero sin serlo". Y se quedan tan frescos. De esta manera artera siembran el sentimiento de culpa en aquellos que fatalmente serán los que corran con los gastos. Porque ¿quién no ha tenido una pequeña alegría ó cometido un pequeño desliz económico, durante los últimos siete años?.(1)

El patético y ridículo ZP dijo un día de Mayo de 2010 que jamás "tocaría" las prestaciones sociales. Veinticuatro horas después una llamada telefónica procedente del otro lado de Rin, hizo que su criterio sobre el asunto diera la vuelta como un calcetín, y comenzó a apretar las clavijas económicas a la gente, que cruje a estas alturas.

A Rubalcaba, su pretendido sucesor, "no le importaría ceder soberanía económica" a los organismos europeos, y que le sacaran las castañas del fuego, sin dar golpe. Y semejante  espécimen pretende gobernarnos.

Finalmente de las nieblas del pasado surge el fantasma de Santiago Carrillo (1915) para asegurarnos que los movimientos callejeros de estos días en Madrid y otras capitales, constituyen el principio de la lucha contra el capitalismo. Fino escrutador de la actualidad  este Carrillo, se entiende de la actualidad de la Unión Soviética en 1917, cuando él tenía dos añitos.

Si todos estos no son unos irresponsables, un milagro económico como el de la película, que nos salve, está al caer.


(1) Como invitar a comer una paella en la playa a la familia ó comprar uno de esos relojes de plástico al benjamín de la tribu.  

jueves, 4 de agosto de 2011

Aficionados (1)



Hace unos cuarenta y cinco años me pareció que la cisterna del baño de nuestra primera casa en Madrid, parecía sujeta a la pared, un tanto en precario. Para evitar cualquier posible accidente, y antes de lamentarlo demasiado tarde, decidí fijar más sólidamente el depósito en cuestión.

Procedí a descolgar la cisterna, y mediante una taladradora movida a mano, al parecer el último grito de la tecnología polaca de la época, quise hacer dos pares de orificios en la pared separados por la distancia conveniente, que me permitiera introducir los clavos de sujeción de dos bonitas escuadras de fundición, preparadas al efecto y sobre las que finalmente descansaría la cisterna. 

Creo que fué en el curso de la tercera perforación, cuando taladré, además de la pared, el tubo de alimentación  de la cisterna. El chorro de agua apenas perceptible, salía a bastante presión  de la pared perforada y en seguida se hizo visible en la pared opuesta del baño.

En un momento de inspiración, cerré la llave de paso y acto seguido, rompiendo un par de rasillas puse al descubierto el tubo manantial. Entonces debí "reportarme" a mí mismo los daños originados hasta el momento, como decían mis hijos Carlos de ocho años y Luis de siete, testigos de estropicio y aficionados a las aventuras de submarino "Sea view" de la TV. Según ellos, cada choque del sumergible en las profundidades oceánicas, eran indefectiblemente seguido por la frase "reporten daños" pronunciada por su capitán.

El cierre del pequeño orificio causado por la taladradora polaca en el tubo de plomo, víctima de mi incompetencia, que intenté con estaño, utilizando un soplete alimentado con "camping  gas", resultó imposible. Fué preciso proceder a un recurso heroico: seccionar el tubo herido a la altura del orificio y hacer girar ambos extremos resultantes hacia el exterior de la pared, uniéndolos con un tercer segmento de tubo, de un diámetro ligeramente mayor, en forma de U.

Para que las uniones del tubo añadido a uno y otro lado del seccionado no filtraran agua, fueron necesarias de ocho a diez sesiones  diarias de 2-3 horas, de duros trabajos de soldadura, a los que se habían unido ya a estas alturas, Carlos y Luis, como aguerridos ayudantes.

Una vez adecentada la pared  rota, quedaba al descubierto el insólito tubo en U, saliendo de aquella y entrando en la misma a cinco o seis cm. de distancia, si bien colocada "in situ" la cisterna, por cierto con las sujeciones iniciales, motivo de nuestra incursión por los campos de la fontanería, la U quedaba al margen de preguntas impertinentes y oculta a la mirada de los curiosos. De todos menos de la de un fontanero profesional, quien debió retirar la cisterna  muchos años después de haber permanecido guardando celosamente nuestro secreto de torpes aficionados al noble oficio. La cara del fontanero tratando de entender aquel añadido plúmbeo al circuito normal de agua de nuestro domicilio hubiera sido digna de ser inmortalizada por la pluma de un Rembrant ocasional. Algo debió explicarle Josefina al operario, pero tengo para mí que el hombre no consiguió hacerse una idea muy clara del tema.

Con este incidente casero quería haber introducido ciertas consideraciones sobre los políticos economistas aficionados, que nos están llevando a la ruina. Pero esto se hace largo y corro el riesgo de que mi cuñado Gregorio de Valladolid, no lo lea. Así que es mejor dejar la continuación del asunto para mañana.  

miércoles, 3 de agosto de 2011

Estamos listos



Cuando los intereses de la deuda española alcanzan niveles de vocación estratosférica y los desmayados valores bursátiles bajan a la altura del parquet, el jefe del Gobierno decide que debe tomarse un merecido descanso en el idílico Parque Nacional de Doñana (Huelva) y disfrutar de unas relajantes vacaciones en aquel edén, para recuperar su sonrisa, lejos de los molestos crujidos procedentes del agónico estado de bienestar en franca  descomposición. (1)

Entre tanto el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, a la espera de heredar lo que quede del solar patrio, se exhibe en un utilitario, dando la mano a obreros y menestrales y besando niños mocosos.

Y esto es lo que hay de momento. La sensación que tenemos los españoles, de ir nadando Orinoco abajo, con fuerzas menguantes, seguidos por una inmensa nube de pirañas hambrientas,  es una pesadilla recurrente, cada vez  con más visos de hacerse realidad. 


(1) Al parecer, el asombro de León, ha vuelto hoy a Madrid, para que le expliquen de nuevo lo de la prima de riesgo porque no acaba de captarlo. 

martes, 2 de agosto de 2011

Espías



La historias de espías y de los Servicios Secretos, el MI5 británico, el Deuxième Bureau francés, la Central  Intelligence Agency (CIA) norteamericana, la KGB ó NKWD soviéticas, antigua CHEKA y más adelante el Mossad israelí, etc siempre me han llamado  la atención, desde que era adolescente, por dos razones. Porque, en primer lugar, me parecía una afición de altura, seria, con contenido, sin menospreciar a las demás, claro está, allá cada  cual con sus manías. La segunda razón, quizás más poderosa, consistía en que  tales historias eran lo  opuesto a la vida cotidiana de una España excesivamente  agropecuaria, con las fronteras cerradas a cal y canto, con sus trenes cansinos expeliendo carbonilla, con el empacho de glorias imperiales y con una sobredosis de latín en el horizonte vital de un servidor.

La cosa alcanzó su cota más elevada al iniciarse la confrontación Oriente-Occidente, cuando el Kremlim extendió su mirada, entornando suspicazmente los ojos, hacia la Europa del  Oeste. Los Servicios Secretos occidentales no se concedían entonces ni un momento de reposo, y salvo los españoles dedicados a la caza de indocumentados en los trenes, ó a decomisar alimentos intervenidos por la Comisaría de Abastecimientos y Transportes, los demás llenaban el panorama de agentes de campo, espiándose unos a otros, para estudiar después las informaciones allegadas, a cargo de los analistas correspondientes.

En este clima, explicado a grandes rasgos, vienen a cuento tres historias, dos de ellas  antiguas, que soliviantaron el ánimo del Jefe de Estado francés, General De Gaulle y le sacaron de quicio, literalmente. Uno de tales asuntos fué la desaparición del principal enemigo de la Corona marroquí, que trabajaba en Suiza como profesor de Matemáticas y se volatilizó en el extrarradio parisino, con la ayuda de una rama secreta de los Servicios Secretos galos. El otro asunto consistió en el hundimiento de un barco de Greenpeace en nueva Zelanda, ocupado en olisquear los ensayos atómicos franceses por Murunoa ó cercanías. El tercero, recientemente perpetrado por el Deuxième Bureau, ó su descendiente directo, y al que quería llegar, ha consistido en la magistral encerrona tendida al sátiro Dominique, ex-director del FMI, en un hotel de Manhatan (3.000 $ noche) y en la que cayó Dominique, llevado por sus desordenados apetitos. Esto es así para nosotros, los aficionados a las historias de espías. Está claro como el agua.

lunes, 1 de agosto de 2011

Una diplomacia cutre



En el curso de estos días, desde que ZP anunció su retirada de la política el próximo día 20 de Noviembre, los  periodistas del "progreso y de la sostenibilidad" que forman parte de las tertulias televisivas, se afanan en justificar la política exterior del Presidente. Los esfuerzos de los periodistas resultan baldíos porque todo está muy reciente en la memoria de  los ciudadanos.

Por ejemplo, recordamos que ZP inició su andadura diplomática en la cama. En efecto, se negó a levantarse de madrugada de su lecho en el Palacio de la Moncloa,  para tomar el avión en Barajas y acudir a una reunión programada con el Primer Ministro polaco, arguyendo un cansancio telúrico. Llegada la hora límite, los diplomáticos españoles en Varsovia tuvieron la mañana más aciaga de su carrera, aguantando broncas de los altos cargos del servicio exterior polaco, e invectivas en varios idiomas.

Retiró las tropas españolas de Irak, dejando el hueco por las buenas y, a continuación hizo saber al Mundo en Túnez que, en su opinión, el resto de los Países aliados de EE.UU. deberían imitar su actitud. Con ésta logró llamar la atención del mundo occidental  y tener sus quince minutos de gloria.

Se dejó retratar con el pañuelo palestino al cuello, para que tomaran nota en Tel-Aviv y acto seguido pretendió vender armamento con tecnología electrónica de patente norteamericana al Presidente Chávez de Venezuela, aunque fué descubierto. Invitó a cenar en el Palacio de Oriente al Presidente Evo Morales tratando de deslumbrarle, sin conseguirlo, para ver si podía  obtener alguna concesión minera. Finalmente quiso romper, a favor de los Castro, la unidad de la UE, en cuanto a las futuras relaciones comerciales con la Isla, obteniendo en respuesta un silencio pasablemente cortés.

En la Sociedad de Naciones de Ginebra financió la decoración, con pintura plástica lanzada mediante mangueras, de la bóveda de una gran sala, adornada desde entonces con estalactitas plásticas multicolores que gustan mucho a los niños, y recordando a las generaciones futuras su donación mediante la  correspondiente placa que le inmortalizará, espera.

Sus desesperados esfuerzos con vistas a ser nominado  Premio Nobel de la Paz fueron inútiles ya que la Alianza de las Civilizaciones siempre indefinida, languideció cuando  no pudo inyectar dineros en las sedientas fauces del los mantenedores del tinglado levantado en la ONU ó en la Unesco, que no lo sé muy bien.   

Hizo  innumerables viajes en los Falcon de las Fuerzas Aéreas  para hacerse  fotos con los mandatarios de turno de ignotos países africanos, prometió  cien millones a Berlusconi  para reconstruir el castillo de L´Aquila  estropeado por un terremoto, si bien se hizo el sueco a la hora de enviar el cheque, y contribuyó con su presencia a la derrota de la candidata francesa  Ségolène Royal, que cometió la imprudencia de invitarle a tomar parte de su campaña electoral sin conocerle.

Aleccionado con tanta tontería, su sucesor Rubalcaba ha dado un giro  de 180 grados a la mercancía socio demócrata que pretende vender  y va con su coche  de aquí para allá, pagando los parquímetros y haciéndose  fotos para que quede constancia de su actitud  "progresista y sostenible", a ver si consigue algún voto y salva la cara el próximo 20-N.   

Foto: Zapatero y sus amigos