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lunes, 11 de julio de 2011

Los transformadores

Uno de los tertulianos de la cadena de TV Intereconomía, y senador socialista por más señas, afirmó no hace muchos días, cuando sus compañeros de tertulia discutían sobre las postreras boqueadas que restaban dar al presente Gobierno, que ellos, los socialistas, siempre han perseguido el poder "para transformar a la sociedad".

Una vez pronunciada tan trascendental frase, digna de ser esculpida en mármol, el progresista quedó sumido en un digno silencio, mientras pareció ocupar su puesto sentado en las metafóricas ruinas de su partido, descritas con todo lujo de detalle y un punto de fruición, por el resto de los tertulianos.

El senador había dicho su frase con convicción, como si la idea perteneciera al núcleo sagrado de sus principios. Los tertulianos siguieron perorando, sin prestar atención al Senador, quitándose la palabra de la boca unos a otros, con la esperanza de hacer prevalecer los decibelios propios sobre los del resto de los presentes.

Mi primera reacción ante el asunto de la "transformación" fué pensar en la mediocridad mental de los "transformadores", los Zapatero, los Pepiños Blanco, las Pajines galácticas, las insolventes Bibianas, etc, y en todos sus ideólogos desconocidos, fabricantes de los argumentarios socialistas, plagiarios de las ideas emanadas de las mentes más atrabiliarias de Occidente, quienes no tienen media torta dialéctica. De manera que con un tercer recuelo ideológico, Zapatero quiso asombar al mundo y transformarmos. Te digo qué...



Foto: Figura de resina del icono del programa de Intereconomía Tv "El gato al agua"

domingo, 10 de julio de 2011

El candidato



En nuestro mundo periodístico, existe una cierta tendencia al morbo. Me refiero en concreto a la reiteración obsesiva y desmedida mostrada por los periódicos, acompañados en esta ocasión por las cadenas de radio y TV, hacia la figura del ex-vicepresidente y ex- ministro del Interior, por lo que dice y no dice en sus mítines, donde discursea como candidato socialista a la presidencia, en los comicios que se celebrarán en un plazo máximo de ocho meses.
¿Y por qué esta obsesión? Después de todo se trata de un político añosillo él, y un tanto enteco, poco atractivo, sin gancho, que ha puesto su toque personal en media docena de asuntos turbios, desarrollados al final del felipismo y en otros del extinto zapaterismo.
Sencillamente por el morbo que emana el personaje. Ha comenzado con su nombramiento como candidato arrancado a la fuerza a Zapatero, dejando en la cuneta a la pardilla Carme Chacón, por cierto, librándonos a todos por un pelo de verla entregada a una llantina, con ocasión de su renuncia televisada a la candidatura en las mismas legislativas citadas, por cierto sin haber tenido ocasión de postularse como candidato. Fué un empujón de Rubalcaba.
Todo el mundo sospecha que Rubalcaba utilizará sus trucos a lo largo y al final de la campaña electoral. Se supone que echará mano de su ascendiente en una parte de la policia, la adicta a su persona desde las explosiones de Atocha, y de su enorme capacidad marrullera.
Para él, su oponente el candidato Rajoy no es hoy más que un pequeño incidente en su carrera. Ahora su objetivo es el Partido Socialista, más adelante con las hordas del 15-M, tiene cuatro años para desplegar las triquiñuelas denominadas por él mismo política, y volver loco a Rajoy.
Me extraña que en sus discursos no haya mencionado el reparto de los bienes de la Iglesia, además de quitarles la leontina y el puro a los banqueros, porque este argumento no falla para encandilar a sus masas adictas.

sábado, 9 de julio de 2011

La voracidad de la cosa pública



Cuando era niño oí a los mayores comentar escandalizados que el alcalde había creado una nueva tasa por cada grifo de agua corriente existente en las viviendas de la anteiglesia (Baracaldo, Vizcaya). Fué mi primera noticia sobre la voracidad de la cosa pública.

Veinte años después me encontraba ejerciendo mi profesión en un lugar agreste de la provincia de Teruel llamado Nogueruelas, y felizmente olvidado de la hacienda pública la cual, al parecer, no me había detectado aún como ente susceptible de ser estrujado.

Transcurridos otro par de años fuí visualizado, si así puede decirse, por las antenas del monstruo hacendístico, y esto ocurrió viviendo Josefina y yo, en Santa Lucía, otra aldea perdida al Sur de la provincia de Ávila, entre montañas, pese a lo cual, no escapé, en esta ocasión, del Ministerio de Industria.

Porque, en efecto, cierto día ocupado en ir de un lado a otro para apreciar la labor realizada la noche anterior con mis pacientes por la Divina Providencia, observé a varios vecinos caminando hacia la cabecera de la zona, el Barco de Ávila, distante seis ó siete Km de Santa Lucía. (1)

Pregunté entonces a uno de los viandantes que dónde iban tan galanes trajeados de domingo con tanta determinación, y el interpelado, el señor Nicolás, mi antiguo huésped, me miró inquisitivamente extrañado por mi ignorancia: "¿ pues dónde vamos a ir? a pagar la contribución de Industria"

"¿Industria?" dije "¿qué industria?". Miré a un lado y a otro sin ver ninguna instalación siderometalúrgica ni minera. Allí estaban los mismos bancales de siempre con algún manzano, en las laderas de los montes, robles aquí y allá, viejos castaños en abundancia y poco más. " Usted también tendrá su recibo esperándole en la oficina del fisco", añadió Nicolás Y así pude saber la existencia de mi colaboración involuntaria con el Ministerio de Industria, una realidad de la que no había sospechado jamás.

Pasados los años, un torrente de facundia tributaria ha inundado nuestras vidas, anegándonos con sus impuestos, tasas, exacciones, contribuciones, prestaciones, cobros, cargas y gravámenes

Pese a todo, el alcalde de Madrid dice que no tiene un duro ¿será quejique?

(1)Santa Lucía y sus anejos han desaparecido del mapa, salvo uno, Tremedal de la Sierra, citado por don Camilo J. Cela en uno de sus libros (Moros y cristianos, creo recordar) como productor de una harina finísima. Dudo que don Camilo subiera hasta allí. Los vecinos de Tremedal sembraban cebada y centeno. Lo de la harina finísima se da en cotas mil metros más bajas, don Camilo.


Foto: Fachada del Ministerio de Hacienda, en la madrileña calle de Alcalá

viernes, 8 de julio de 2011

Alcaldadas



Con rostros en ocasiones tensos, anonadados en otras, demudados y al borde del sollozo en las demás, alcaldes y alcaldesas del Partido Popular, elegidos el día 22 de Mayo pasado por los pueblos y villas manchegos y madrileños, desfilan día tras día, ante las pantallas de la cadena a requerimiento de ésta, para contar sus cuitas a los televidentes.

Todos ellos han tomado en fecha reciente posesión de sus cargos y casi todos han visto literalmente, al asomarse, el fondo de las arcas municipales limpias de polvo y paja, porque los alcaldes del Partido socialista, meses antes de entregar sus bastones de mando, seguros de su derrota electoral prevista por todas las encuestas, se entregaron al frenesí de gastar los pocos o muchos euros que quedaban en las venerables casas consistoriales, a destruir documentos comprometedores y a almacernar carpetas de expedientes de cualquier manera en algún palomar perdido, haciendo imposibles las búsquedas para encontrar antecedentes de contratos, de compras ó de ventas, de cesiones y, en fin de todas las actividades santas y menos santas a las que se dedican los ediles, practicando en esta ocasión, en su retirada, la táctica rusa de tierra quemada, como nos hizo saber la alcaldesa de Aranjuez, conteniendo las lágrimas.

Por su aspecto más de un vencedor en los comicios, necesitará en meses sucesivos, apoyo psicológico y atención profesional constante si pretenden, los pobrecillos, seguir en la brecha. Esta atención será preciso programar a la alcaldesa de una villa de 3.000 habitantes de Guadalajara, cuyo predecesor, sin duda un baranda de la prospectiva, hizo montar una depuradora, con capacidad para 40.000 habitantes, dejada sin pagar en su mayor parte

Las deudas son, sin exagerar, estratosféricas, en relación con los ingresos de los Ayuntamietos, aunque como algunos dicen:"más se perdió en Cuba".

De momento caminamos con paso firme hacia la más absoluta miseria, situación que alcanza también al Ayuntamiento de Madrid, el más endeudado de todas las Españas, y al gobierno autonómico de Madrid, regidos ambos desde hace años por el Partido Popular. Sus representantes conversaban ayer tras la mesa de la presidencia de un evento no identificado, sin saber que los micrófonos situados ante los dos políticos estaban abiertos y uno y otra se confesaron mutuamente no tener en sus arcas "ni un - - eu ro" (1)


(1) los guiones de la frase representas las dos sílabas de una palabra de uso muy común entre la élite política actual y que hace pocos años era utilizada solamente por el hampa.

jueves, 7 de julio de 2011

El intuitivo






Una vez que ZP entró en contacto con las voluptuosidades propias de poder, se limitó a dejarse llevar por las satisfacciones que proporciona el mando. Más adelante, sin admitir sus limitaciones intelectuales ó quizás para olvidarlas, creyó tener una gran intuición, con la que era posible sustituir la adquisición de conocimientos mediante el estudio, tal como lo explica él mismo : cuando su ministra Maleni hilvanaba un desastre tras otro en la red de trenes de cercanías de Barcelona, ZP se reunió con los técnicos en la Moncloa, tomó un lápiz rojo y trazó con mano firme, sobre el mapa, los trayectos más adecuados. Las empresas constructoras siguieron puntualmente sus indicaciones y desde entonces los túneles y las líneas se mantuvieron firmes, sin hundirse, y todo gracias a la intuición de nuestro cuasi extinto Presidente (1)

Gracias a esta intuición, en sus tratos con los descerebrados de ETA pudo dar rienda suelta a sus sueños para la desaparición del terrorismo. Era preciso facilitar las cosas a Batasuna, base visible de ETA, simplemente haciendo toda clase de concesiones posibles para ablandarla.

Algunas veces intentó, en el curso de las negociaciones, algún engaño de menor cuantía, pero debió tomar buena nota de la voladura de la terminal T4 de Barajas, y no volvió a ponerse borde, siguiendo con las concesiones hasta el final.

Para evitar los celos del Partido Nacionalista Vasco, todo fueron traspasos de competencias, dádivas y cheques a los sabinianos. Se inventó la chapuza del Tribunal Constitucional y con seis tristes juristas aficionados de mala muerte, echó por tierra la sentencia del Tribunal Supremo, y legalizó Bildu, otra excrecencia de ETA y último disfraz de los etarras, hasta el momento.

Entretanto siguó cumpliendo los acuerdos secundarios: el criminal De Juana Chaos se pierde por ahí protegido por los amiguetes del Sin Fein, se acercan los presos a las cárceles del Paív Vasco, muchos son liberados, como aquel que fué a cuidar de su mamá en Lasarte, se multiplican los juicios absolutorios, etc colocándoles sobre el comedero presupuestario de arcas municipales en muchos ayuntamientos del País Vasco y Navarra y en la Diputación Foral de Guipúzcoa , en tanto que los caraduras etarras hacen la gracia de suspender el impuesto revolucionario para alivio de los industriales y profesionales vascos.

Una vez conquistada a los maketos la provincia de Guipúzcoa han comenzado las numerosas provocaciones separatistas, que el intuitivo ZP, autor del desaguisado, nunca hubiera imaginado ya que no conoce ni a los terroristas vascos ni a los vascos comunes entre otras cosas porque no ha leído a don Pío Baroja ni a su sobrino el sociólogo.


(1) Creo recordar que lo del lápiz rojo es relatado en alguna de sus biografías, quizás de Suso del Toro.

miércoles, 6 de julio de 2011

Tiernos abrazos






De estos convulsos tiempos políticos, he conservado en la memoria dos imágenes, para mí impactantes, dado el contexto de cada una.

La primera fué el abrazo propinado por Zp al Dr Montes, responsable del Servicio de Admisión de Urgencias en el Hospital Severo Ochoa de Madrid, y la segunda el achuchón de P.Rubalcaba a Teddy Bautista, responsable de la Sgae,

Ambos abrazos no fueron meros saludos protocolarios y distantes, sino la expresión afectuosa, muy cordial a todas luces, del reconocimiento por parte de los políticos abrazadores, de los servicios prestados por los abrazados.

Que nadie se llame a engaño, el primer abrazo estaba en relación con la Ley de la muerte digna, umbral de la eutanasia, que Zp quiere hacer aprobar antes de retirarse. Y el segundo con el potencial de apoyo desarrollado entre los "artistas de la ceja" basados en la Sgae al mando de Teddy.

Este miserable asunto de los abrazos es muestra de las puntadas dadas siempre con hilo, de los políticos, y de la repulsión producida en el ciudadano común, por tales muestras de cariño interesado.

Las calles de Nápoles inundadas por las basuras, desde hace muchos meses, con su aroma característico, son avenidas diáfanas y deslumbrantes comparadas con lo que van a dejar ZP,P. y Cía en "este País" cuando se vayan.

martes, 5 de julio de 2011

Don Marcelino el Obsequioso







Marcelino Iglesias, Secretario de Organización del partido progresista, es ese señor untuoso, de gesto pausado de viejo sacristán, que habla con unción, un poco plegado sobre sí mismo, como si estuviera anunciando el óbito de algún provecto hermano del convento. Glosa ó interpreta en nuestro favor, como ignorante siervos que somos, las palabras del señor P.punto, sobre sus planes, anunciados con gesto pillo, para solucionar el paro.


El señor Marcelimo cree en las palabras del señor P punto y nos anima a creerlas. Porque estas palabras se harán realidad, sin duda, en el momento más conveniente, cuando lo juzgue más oportuno el Sr P punto, dice don Marcelino y, en todo caso, cuando estos reinos gocen de la felicidad que el Sr P punto se dispone a impartir a manos llenas una vez en posesión de vuestro voto, depositado en el día determinado por las altas instancias que entienden, esto es, por P punto.


El didáctico y oleoso Sr Marcelino mira complacido a la monstruosa anomalía política representada por el Sr P punto y pronto nos explicará porqué no quita ojo a los consentidos del 15 M.

lunes, 4 de julio de 2011

Nuestra tez

Penélope Cruz, actriz española nacida en Alcobendas, Madrid (1974)




Cuando frecuentamos, hace cinco o seis años, las aulas de la Universidad de Elche, Josefina y yo iniciamos un trabajo sobre la evolución numérica de la población peninsular, a lo largo de los nueve siglos que duró la Reconquista de Al-Andalus (Siglos VII al XV) desde Covadonga y los Pirineos orientales hasta Granada.


Según nuestras pesquisas el aumento anual de la población sumadas las fracciones cristiana y musulmana, teniendo en cuenta las cifras totales iniciales y finales (de 7,2 millones en 450 a 8,3 millones en 1450) : es muy escaso, cosa lógica si se tienen en cuenta la dureza de aquellos tiempos.


El caso es que ayer quise reiniciar aquel estudio sirviéndome de Internet y, navegando de un lado a otro, tropecé con una divertidas apreciaciones de un inglés sobre los estereotipos mantenidos por los británicos referidos a los españoles y sus discusiones se extienderon a nuestra tez, sin ponerse de acuerdo: "Los españoles no son blancos", aseguraba uno, "¡como que no!", decía otro. "Son caucásicos, como todos los europeos". "La tez de los españoles se oscurece de norte a sur de la península", añadía un tercero. "Y ¿qué me dicen de Penélope Cruz?" planteaba un tío astuto, "no es blanca, observen su nariz y sus labios, parece siria ó jordana"; en fin, un autentico guirigay británico.


Hoy día, el inicio de nuestra historia como pueblo, se está escribiendo a golpes de pico y pala en Atapuerca (Burgos) donde se han encontrado restos humanos de un millón de años de antigüedad.


Por lo demás desde que fué conquistada la Península por los musulmanes, a estos lares tan solo llegaron aguerridos y feroces guerreros, descontando los primeros acompañando a Tarik y el moro Muza, vinieron después almohades, más tarde almorávides y, finalmente benimerines, todos ellos, o casi todos, vueltos a su tierra, una vez concluída su misión, aunque no se pueda descartar que alguno quedara, más o menos prendado por alguna moza hispanomusulmana. Poca cosa en la práctica, si consideramos que pasaran en total el Estrecho 400.000 ó 500.000 combatientes, frente a los millones de nativos correpondientes en cada momento de su llegada.


En resúmen, poco debió cambiar el tono de la piel de los hispanos desde el inicio de la Reconquista hasta que Boabdil "el chico" último Rey de Granada, pasó al Magreb obligado, sollozando, seguido por las imprecaciones de su señora madre.

sábado, 2 de julio de 2011

Algunos políticos



Cuando los políticos mienten frente a las cámaras de TV, y lo hacen con frecuencia, tienen perfectamente asumido que los televidentes son de memoria frágil y un coeficiente intelectual promedio suficientemente bajo como para considerarlo despreciable.
De aquí que se muevan frente a sus auditorios con tanta desenvoltura y ausencia de prejuicios morales.
Tenemos además ejemplos de políticos de alto nivel, consumados depredadores de los dineros públicos, casi todos imitados por los alcaldes y presidentes de comunidad, obligados a ceder sus puestos tras las últimas elecciones, capaces de dejar deudas millonarias a sus pobres vecinos , pero conservando el desparpajo suficiente para sentar sus posaderas en las oposiciónes de consistorios y parlamentos regionales, como si no hubiera pasado nada, refugiándose en la alternancia democrática, en lugar de pasar unas vacaciones entre rejas, meditando.
De hecho, todos tienen espejos donde mirarse. Por ejemplo, resulta que el actual jefe nominal del gobierno, de obediencia germana, ha señalado como sucesor de sus miserias, al coleccionista de cargos Alfredo. Así, por las buenas. Sin mediar ceremonias ni justificaciones. El antiguo presidente, chuleta mayor del Reino, especialista en abatir terroristas y a otros citoyens que pasaban por allí, ha dicho que Alfredo debía aligerar la cosa y desprenderse de sus cargos para presentar su candidatura a las próximas eleccione legislativas. Alfredo se ha revuelto rabioso y ha constestado a Felipe que dimitirá cuando le dé la gana. Esta es nuestra élite de Padres de la Patria. Cuando no tienen las manos dentro de la caja, padecen ataques de dignidad ofendida. Hace falta cara.

viernes, 1 de julio de 2011

El futuro y la congoja



La prospectiva consistía, al menos en mis tiempos, en predecir determinadas tendencias futuras a partir de la extrapolación de datos, numéricos ó no, del pasado inmediato ó del presente. Las predicciones resultarían tanto más seguras cuanto más cercanas a nosotros fuera el periodo temporal considerado.
Si esta idea no ha cambiado mucho, un pequeño ejercicio de prospectiva nos permitiría vislumbrar hoy un escenario español problemático para el próximo quinquenio, a causa de los destrozos originados por el progreso, valga la paradoja.
Aunque las ideas territoriales del chico de León no se hayan cumplido en un 100%, digamos que lo han hecho en un 40%, es más que suficiente para dar sudores fríos a los encargados de lidiar con los adorables separatistas.
El concepto que tenían de la inmigración aquellos paletos llamados Calderón y Bono, autores de la frase “¡papeles para todos!” alcanzará su momento de esplendor en los años venideros con los conflictos originados por el malestar de las generaciones segunda y tercera de inmigrantes, mal ó nada asimilados, así como por la agresividad salafista.
La dependencia energética continuará su marcha ascendente y las facturas de la luz serán cantos al capitalismo más feroz. La dependencia tecnológica seguirá aumentando, dada la ignorancia politiqueril y finalmente, de momento, las mordidas de la hacienda pública a sueldos y pensiones ascenderán a cotas delirantes.
Todo está más claro como el agua. No es pesimismo. Lo dice la prospectiva.