Hemos visto en más de una película cuyo escenario puede ser Texas o el lejano Oeste, cómo uno de los contendientes en lucha, aprovecha la fuerza ciega de una estampida de bisontes ó de vacas de largos cuernos, con el propósito de aplastar sin esfuerzo a sus enemigos, y dejarlos hechos unos zorros.
Alfred parece haberse inspirado en uno de estos episodios fílmicos para preparar sus retorcidas maquinaciones que pondría en marcha cuando se celebren las próximas legislativas, con esa especie de falta de pudor característica en él, tras su encogimiento de hombros como fingido gesto exculpatorio, y sus movimientos semiabaciales de manos.
Algunos contertulios televisivos que parecen tener una cátedra semejante a las de los dibujos medievales adherida a su trasero, y hablan siempre, en consecuencia, desde dicho adminículo, esto es “ex cátedra”, dicen que no existe ninguna conexión entre los acontecimientos actuales de la vida nacional, algaradas, acosos, y demás excesos y la aparición en escena de los variopintos “indignados”. Tampoco tendría nada que ver la inundación de plazas y calles por una marea humana durante el pasado domingo y nuestro sagaz primer viceministro, ministro de Asuntos interiores, portavoz del Gobierno y voluntarioso candidato a la Presidencia del Gobierno representante del Progreso.
Disiento de estos avisados contertulios. Alfredo es como un “chef” que va probando todas las salsas y olisqueando todos los sofritos en la cocina de su restaurante, preparados por sus cocineros ayudantes, al tiempo que da su opinión y emite sus órdenes: un poco más de sal, unas gotas de angostura, y cosas así.
En resumen, nuestras desgracias tienen sus raíces más profundas en la ignorancia de toda ciencia y saber del aprendiz leonés y de sus asesores. Sin embargo, el profundo y siniestro pozo dejado en herencia por el ignaro badulaque, constituye el caldo de cultivo en que se dispone a medrar Alfred asistido por un lumpen, compuesto por bisontes y otras clases de animales embestidores, que a estas horas el ministro cultiva con tanto cariño. Un nuevo partido renovado basado por buena parte de los indignantes, y a vivir los próximos cuatro años en la oposición. Alfredo, siniestro, que te estás volviendo transparente.
Por favor, no permitan que Alfredo se lleve a su casa el sistema de escuchas, porque es capaz de cualquier cosa.








